choza

(redireccionado de chozas)
También se encuentra en: Sinónimos.

choza

(Del gallego-portugués choza.)
1. s. f. CONSTRUCCIÓN Refugio construido con palos y ramas o paja.
2. CONSTRUCCIÓN Cabaña tosca hecha en el campo consiguieron llegar a la choza antes de que estallase la tormenta.

choza

 
f. Cabaña formada de estacas y cubierta de ramas o paja.
Cabaña (casilla rústica).

choza

('ʧoθa)
sustantivo femenino
1. cabaña precaria de la gente de campo una choza de pastores
2. vivienda precaria hecha con materiales de desecho o de mala calidad las chozas del suburbio
Sinónimos

choza

sustantivo femenino
cabaña, barraca, rancho*, chozo, chabola.
Chozo y chabola se utilizan cuando la choza es pequeña.
Traducciones

choza

hut, hovel, shack

choza

Hütte

choza

hut

choza

cabana

choza

كوخ

choza

хижа

choza

小屋

choza

小屋

choza

chata

choza

hytte

choza

majan

choza

小屋

choza

choza

SFhut, shack
Ejemplos ?
Después de recorrer calles tortuosas flanqueadas por chozas y cercados llegamos ante la fachada, que no se caracterizaba por su grandeza.
"¡Dios mío!, habrías dicho, ¿qué se ha hecho de esas chozas y esos hogares rústicos, moradas antes de la moderación y de la virtud?
Un inmenso estrépito brotaba de los adentros de los volcanes y una lluvia de fuego y ceniza descendía por doquiera, incendiando bosques, chozas y animales.
Entonces XÓLOTL, entendiendo el riesgo en el que se encontraba, saltó a los techos de las chozas cercanas y emprendió otra vez la huída.
Pensó en aquellos que en otros tiempos habían sufrido hambre y sed, se acordó de Santa Isabel, la santa de su patria y su infancia, la noble princesa de Turingia que, durante su peregrinación terrena, entraba en las chozas más míseras para llevar a los enfermos la esperanza y el consuelo.
Diego) a prestarse mutuos auxilios, explicándoles cuánto es útil dulce lazo de la amistad con que unos a otros deberían vivir estrechamente unidos, pues antes cada cual moraba en su barraca con sus hijos, sin relacionarse sino muy escasamente con los demás vivientes: con las lecciones de caridad cristiana que les impartía, ensancho el círculo reducido de la sociedad de la familia; y haciéndoles comprender las ventajas de la sociedad civil, formó pueblos, levantó iglesias y chozas, todo de humilde paja: indicó a los indios como habían de vestirse para cubrir la honestidad:”.
El ánimo llega con la paciencia a despreciar el poder de los males; y si quisieres saber lo que él podía obrar en nosotros, considera las naciones donde ha puesto sus límites la paz romana: quiero decir los alemanes, y las demás gentes que andan vagantes en las riberas del Danubio, siempre los oprime un perpetuo invierno y un anublado cielo: y sustentándolos escasamente el estéril suelo, y defiéndense por las lluvias en chozas cubiertas de ramas y hojas; bailan sobre las lagunas endurecidas con el hielo, y para sustentarse cazan las fieras.
Las chozas se agruparon formando aldeas: las aldeas se convirtieron en ciudades: las ciudades, por la común seguridad o por la conquista, formaron monstruosos amontonamientos políticos, que no eran naciones tal como hoy las concebimos, sino inmensas colmenas humanas, con una abeja-rey, en las que incubó y tomó forma nuestra organización actual.
Vigésimo quinto.‑ El pueblo campesino indígena se levantó en armas y es que de por sí no tiene más que sus humildes chozas, pero cuando el Ejército federal bombardea poblaciones civiles destruye estas humildes casas y todas sus pocas pertenencias.
Cuando los hombres, inocentes y virtuosos, gustábales tener a los dioses por testigos de sus acciones, habitaban juntos las mismas chozas, mas muy en breve, convertidos en malvados, cansáronse de tan incómodos espectadores y los relegaron a templos magníficos de donde al fin los arrojaron para instalarse ellos mismos, o al menos, se dieron a la tarea de construir edificios que no se distinguían en nada de los templos consagrados a los dioses.
Estas chozas esparcidas sin orden en los valles, y sobre las preciosas colinas, ocupaban una inmensidad de terreno, pues que el cacique era señor de un crecido número de vasallos.
Y tan enorme se hizo aquel soplar que, remolinos, trombas y ciclones hicieron desquebrajarse los cientos de chozas donde habitaban, cual hormigas, los humanos perdidos.