Ejemplos ?
Y resonó de nuevo con argentinas vibraciones el cristal al chocar contra el cristal, y una hora más tarde no hubiera sido prudente penetrar en aquel merendero defendido de las miradas curiosas de los transeúntes por un a modo de laberíntico cortinaje de verdes trepaderas y de campanillas azules.
La naturaleza lánguida y enclenque entonces, iba quedándose, como si dijéramos, en cueros vivos; las brisas eran más frescas, y en lugar del sonido armónico y majestuoso que formaban perdidas entre el follaje de junio, gemían lastimeras al chocar contra los escuetos miembros de los árboles; lloraban fatídicas, como si fueran la voz de la naturaleza que lamentara la pérdida de sus risueñas galas.
Una vez izado el bote se emplearon los cables de refuerzo, ciñendo el casco por debajo; y por miedo a chocar contra la Sirte, se echó el ancla flotante.
Temerosos de que fuésemos a chocar contra algunos escollos, echaron cuatro anclas desde la popa y esperaban ansiosamente que se hiciese de día.
En muy poco tiempo, sin embargo, este extraño lobo de mar, que de manera tan rara había encallado en tierra, empezó a chocar contra las antiguas costumbres y los parroquianos de la taberna y a entrometerse, de una manera dictatorial, en todos los asuntos de ella hasta que finalmente llegó a dominarla por completo.
Todo lo demás, a proa y popa, estaba sumergido en las más profundas tinieblas, y de la lancha, separada del remolcador por veinte brazas, que era la longitud de la espía, sólo percibíase esa pálida fosforescencia que despiden las olas al chocar contra un obstáculo en la obscuridad.
En cuanto a aligerar el buque, se desechó la idea atendida la buena estiba en que estaba y la circunstancia de que los caballos habrían ido a chocar contra la hélice, rompiéndola talvez, o imposibilitando la marcha rápida que llevaba el buque.
Claman tus brazos que hacen hasta espuma al chocar contra el viento: se desbordan tu pecho y tus arterias porque tanta maleza se consuma, porque tanto tormento, porque tantas miserias.
De pronto, mientras agita sus manos en el vacío, y lanza un pavoroso grito, una ola viene a chocar contra sus piernas y lo precipita de cabeza al mar.
Las luces de la casa de máquinas seguían indicándole la posición del bote que, a pesar de sus esfuerzos, había sido arrastrado un enorme trecho hacia los bajíos cuya proximidad delataba el estruendo fragoroso de las olas al chocar contra los escollos.
En su combate con el maquinista su cabeza debió chocar contra algún hierro, porque creí sentir varias veces que un líquido tibio, al juntarse nuestros rostros, goteaba de su cabellera.
Caen cerca del laboratorio donde el científico Hans Zarkov prepara sus planes para desviar la trayectoria de un meteorito mayor que va a chocar contra la Tierra.