chispo

(redireccionado de chispas)
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chispo, a

1. adj. coloquial Que está un poco ebrio o bebido llegó chispo y comenzó a blasfemar.
2. s. m. coloquial Trago pequeño de vino sólo toma un chispo durante las comidas.

chispo -pa

  (de chispa)
adj. fam.Achispado, bebido.
m. Chisguete (trago).
Sinónimos

chispo

, chispa
Ejemplos ?
En plena plazoleta, cual plebeyos plataneros, no escuchan las plumíferas plegarias y se dan de platazos entre chispas platinadas.
Es el miedo de esculpir la eterna mueca de corazones insolentes en mi estatua amurallada y sucumbir pasmado entre las chispas de mis velas asfixiadas.
— Enseguida se desplazaron a los lados de mi cuerpo estremecido y desamparado para atacarlo; presentía ya lo peor, pero sin sospecharlo siquiera, se convirtieron en amenazantes estatuas vivientes. Se les veía palpitantes y sus ojos me miraban desprendiendo chispas energúmenas.
Y ahora llegamos a la herrería, donde arde el fuego, y los hombres, medio desnudos, golpean con sus martillos esparciendo una lluvia de chispas.
Volvería a mi patria, donde todos me conocerían, y sabrían que soy de buena plata y de auténtico cuño. Habría echado chispas de puro gozo, pero eso de despedir chispas no me va, lo hace el acero, pero no la plata.
Joseíto, recto e inmóvil sobre su caballo, contemplaba el espectáculo sin que pudiera darse cuenta de aquellos a modo de dulces ceceos que modulaba al pasar cerca de él el plomo ya frío; sus ojos no se cansaban de mirar cómo el teniente esforzábase en dominar su caballo, que caracoleaba y arrancando chispas a las rocas al choque de sus herraduras, giraba espantado sin querer obedecer ni riendas ni acicate, impidiendo que su jinete pudiera resguardarse del fuego enemigo.
-Pos lo que ha conseguío además de aliviarse de eso amargo que tú dices, es que por fin ese velero tire el ancla en su bahía, porque ahora la Dolores está con él que echa más chispas que una fogata por lo del jabeque en el perfil y con razón...
Inmovilizado como quedé, los vi cómo emocionados extraían una sustancia morada que los hacía despedir chispas cada vez más brillantes.
Quedó en el timón el tío Chispas, un tiburón desdentado, que acogió con gruñidos de impaciencia las últimas indicaciones del patrón, y junto a él su protegido Juanillo, un novato que hacía en el San Rafael su primer viaje, y le estaba muy agradecido al viejo, pues gracias a él había entrado en la tripulación, matando así su hambre, que no era poca.
Conozco de tus pasos las invisibles huellas Del repentino trueno en el crugiente son, Las chispas de tu carro conozco en las centellas Tu aliento en el rugido del rápido Aquilon.
Pero ahora, gracias al tío Chispas, que le tenía ley por haber conocido a su padre, era todo un marinero, estaba en camino de ser algo, podía con todo derecho meter su brazo en el caldero, y hasta llevaba zapatos, los primeros de su vida, unas soberbias piezas capaces de navegar como una fragata, que le sumían en éxtasis de adoración.
Al chocar dichas partículas con la vítrea superficie del extraño objeto parecieron producir una crepitación, como el chisporroteo de un tubo vacío al ser atravesado por una lluvia de chispas.