chingada

Traducciones

chingada

SF (CAm, Méx)
1. (= acto sexual) → fuck, screw
hijo de la chingadabastard, son of a bitch (EEUU)
2. (= molestia) → bloody nuisance
Ejemplos ?
Madero, Guadalupe Victoria, Justo Sierra, Los Molinos, Tenextepec, Sierra de Agua, Xaltepec y Zalayeta. Se conoce también por su nombre la localidad de La Chingada.
Los chismes insistieron arduamente en que estaban juntos más por conveniencia que por amor, que Julio había tomado el papel de mánager en su carrera, dejándola con poco trabajo al no saber hacerlo, y quitándole el puesto a Viviana, la hermana mayor de Ana, quién desde siempre se había desempeñado como tal, generando una serie de problemas y discusiones familiares entre los Ugalde que culminaría cuando Doña Lourdes mandó a Sabala a la chingada luego de escucharlo insultar a dos de sus hijas...
Si la obra de Fuentes presenta la historia de un campesino que traiciona y se aprovecha de la Revolución para conseguir poder y riqueza, adoptando la filosofía de los conquistadores: "chingar o ser chingado", Poniatowska escucha y transmite la voz de una mujer, de una "chingada" o víctima: Según la profesora de la Universidad de Minnesota, María C.
Algunos hipotetizan que esta isla mítica pudo haber estado ubicada en algún lado del Estado de Zacatecas, y se ha propuesto incluso que estaba tan lejos como Nuevo México. Cualquiera que sea el caso, no estaban probablemente tan cerca de la tradición mesoamericana clásica y tan lejos de la chingada.
—Al fin te me portas como macho, Adolfo. ¡Ya era tiempo! —¡Vete a la chingada y no me jodas! —¡Huy! Y hasta valentón te has vuelto.
¿O a poco te regaña tu vieja? —Cómo crees, mano... Pero es que le prometí... —¡Al chingada con las viejas! Pa'lo que sirven... ¡Órale!
Sí, ya se lo que vas a decir; tu noble y sacrificado juramento. ¡Bah! A la chingada con las cursilerías. O me pagan lo que quiero...
Y recordaba aquel momento de odio, cuando con su hermanita en brazos veía el sepulcro de quien se le había dado la chingada gana de dejarlos.
-y enfurecido volvió a pegarle con tal fuerza que la hizo caer. La boca de la mujer comenzó a sangrar. - ¡Toma, jija de la chingada! ¡Puta!
El camión como que navega- Ya quisiera yo llegar. Estos veinte minutos me causan un sopor de la chingada. Y tantos pendejos hablando.
En ese instante unos empellones abrieron la puerta desvencijada y aparecieron como energúmenos un puño de hombres desarrapados y medio borrachos que gruñían: -¡Jijo de la chingada!
Una limosna por la Santísima Trinidad. Oye, no son esos los que lanzaron del edificio. Sí, son unos jijos de la chingada. Shhh...silencio, ahí vienen, De veras, shhh.