chinela

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chinela

(Del ital. cianella.)
1. s. f. INDUMENTARIA Y MODA Calzado sin talón y de suela ligera que se usa dentro de casa le resbaló la chinela y cayó escaleras abajo.
2. HISTORIA, INDUMENTARIA Y MODA Chapín que usaban las mujeres sobre el calzado para andar sobre lodo.

chinela

 
f. Calzado casero de suela ligera y sin talón.
Especie de chapín que se usaba a modo de chanclo.

chinela

(ʧi'nela)
sustantivo femenino
calzado sin talón de suela plana y delgada Es cómodo andar en chinelas.
Sinónimos

chinela

sustantivo femenino
Traducciones

chinela

Hausschuh

chinela

pantoufle

chinela

slipper

chinela

SF
1. (= zapatilla) → slipper
2. (= chanclo) → clog
Ejemplos ?
Es decir, calzando chinelas rojas, pantalones amarillos, una especie de abullonada falda-corsé de color verde y el renegrido cabello suelto sobre los hombros, como los de una mujer desesperada.
Amarillentos como figuras de cera, arrastraban sus chinelas entre el negro gentío, pregonando con femeniles voces abanicos de sándalo y basto-nes de carey.
DON DUARTE Siempre lo es vuestra posada: por eso con gusto vengo a ser vuestro huésped. ¡Hola, descálzame estas espuelas y botas; saca chinelas; desabróchame esta gola!
No traía chinelas, sino zapatos de dos suelas, colorados, con unas calzas que no se le parecían sino cuanto por un perfil mostraban también ser coloradas.
Levantose y huyó con la ligereza de una corza, seguida del príncipe, pero sin que pudiera alcanzarla, y en su fuga perdió una de las chinelas de cristal, que el hijo el rey recogió.
La Cenicienta llegó a su casa muy cansada, sin carroza, sin lacayos y con su feo vestido, pues de su magnificencia solo le había quedado una de las chinelas de cristal, la pareja de la que había perdido.
Contestaron afirmativamente, añadiendo que al dar medianoche había huido con tanto apresuramiento que había dejado caer una de sus chinelas de cristal, la más linda del mundo.
Ésta no habíase cuidado aquel día del acicalamiento de su persona, y aparecía con la negrísima melena encrespada sobre la frente; mal velado el busto sin encorsetar por amplio pañuelo encarnado; la falda sin almidonar dibujaba el contorno de sus piernas robustas, y sus pies, sus pequeños pies, jugueteaban en usadísimas chinelas.
Entra un ZAPATERO con unas chinelas pequeñas nuevas en la mano, y, yendo a entrar en casa de CRISTINA, detiénele el SOLDADO SOLDADO: Señor bueno, ¿busca vuesa merced algo en esta casa?
ZAPATERO: ¿Por qué no? Busco a una fregona que está en esta casa, para darle estas chinelas que me mandó hacer. SOLDADO: ¿De manera que vuesa merced es su zapatero?
ZAPATERO: Muchas veces la he calzado. SOLDADO: ¿Y hale de calzar ahora estas chinelas? ZAPATERO: No será menester; si fueran zapatillos de hombre, como ella los suele traer, sí calzara.
De pronto un delicadísimo perfume anunció su presencia; una puerta lateral se abrió y me encontré ante una mujer de rostro aniñado, liviana melenita encrespada junta a las mejillas y amplio escote. Un velludo batón color cereza no alcanzaba a cubrir sus pequeñas chinelas blanco y oro.