Ejemplos ?
En el siglo VI la cueva sirvió para llevar una vida eremítica San Victorián, un monje benedictino que años más tarde, tras realizar grandes prodigios, sería nombrado abad del Monasterio de San Martín de Asán que finalmente llevaría su nombre. Victorián dedicó su pequeño cenobio en la cueva a San Ginés de Arlés (conocido localmente como San Chinés).