chaval


También se encuentra en: Sinónimos.

chaval, a

(Del gitano chavale < chavó, muchacho.)
s. coloquial Persona joven unos chavales le ayudaron a levantarse de la acera.

chaval, -la

 
adj.-s. fam.Joven o niño.

chaval, -la

(ʧa'βal, -la)
sustantivo masculino-femenino
persona que tiene pocos años o es muy joven un chaval atrevido
Sinónimos

chaval

, chavala
sustantivo
(col.)muchacho, joven, mozo, pibe (Argentina).
Traducciones

chaval

kid, lad

chaval

Junge, Kind

chaval

mec, gosse

chaval

děcko

chaval

barn

chaval

lapsi

chaval

dijete

chaval

bambino

chaval

子供

chaval

아이

chaval

kind

chaval

unge

chaval

dziecko

chaval

criança, Kid

chaval

unge

chaval

เด็ก

chaval

çocuk

chaval

đứa trẻ

chaval

小孩, 孩子

chaval

孩子

chaval

SM/Flad/lass, boy/girl, kid
es todavía un chavalhe's only a kid still
Ejemplos ?
Cobróme simpatía a pesar de ser un cascarrabias y por algunos cinco centavos de interés me alquilaba sus libracos adquiridos en largas suscripciones. Así, entregándome la historia de la vida de Diego Corrientes, decía: —Ezte chaval, hijo...
-Espabílate, Ramonsiyo -dijo el jefe-, que tenemo jambre, y hoy e día de sená a guto. ¡E Nochegüena, chaval! ¡A ve si te luses!...
La tarde iba cayendo; los últimos rayos del sol otoñal iluminaban dulcemente la calle convertida en centro de reunión del vecindario; allí, en la casi totalidad de las puertas, habían formado su tertulia en pintorescas agrupaciones mozas y mozos, viejas y viejos, rapaces y rapazas; aquí, un zagalón retrepado en una silla contra la pared, punteaba diestramente en un mal guitarro unas bien interpretadas guajiras; allí, un chaval de indiscutible abolengo gitano ondulaba su cuerpecillo flacucho y suelto al compás del acorde palmoteo de sus camaradas...
¡qué chaval!... era ma lindo que una rroza y lo mataron lo miguelete... Temblaba de inflexiones broncas la voz del menestral: —Ma lindo que una rroza...
Naturalmente, el Niño, al oír aquello, se puso del color de la gayomba; pero sin dúa se acordó el hombre de que el de Pujerra estaba entoavía, como quien dice, tomando la denticina y de que no abultaba lo que un chamarí en el pelecho, y pensó, y pensó bien, que si se diba del seguro con aquel chaval, diba a ser mismamente como si escupiera al cielo, y encogiéndose de hombros y mirando al Chiquito como si le fuese a ofrecer una biscotela, le dice: -Eso que acaba usté de dicir no se lo pueo yo contestar más que al que lo trajo a usté ar mundo con tan poquilla maera.
-Pos lo que le pasó fue que entre los muchos hombres que le tiraron los chambeles a la Rosarito, uno de ellos, un tal Curro el de Chiclana, que era un chavalillo la mar de gracioso, empezó a ganar terreno, y la Paloma que tenía güen fondo y güena voluntá a su hombre, encomenzó a ponerse cavilosa y a perder la alegría, lo cual hizo que el de la Jalapa empezara a filar más que un lince, y un día ya enteráo de que el chaval y ella estaban a pique de un repique...
Y como donde hay panales no faltan zánganos, no extrañarán nuestros lectores que fuesen casi innumerables los que mariposeaban alrededor de Rosarito, entre los que ocupaba lugar preferente Perico el Talabartero, un chaval medio tábiro que parecía estar pidiendo a voces la Reualenta, de ojos magníficos y febriles, graciosa sonrisa, rostro exangüe y demacrado, y del cual solía decir Rosarito con aire meditabundo: -Cudiao que Perico es feo, pero cudiao que tiée rocío y tiée angel y tiée cosas en su carita morena.
Que te vieras tú dentro de su elástica y sus calzones y veríamos lo que tú hacías- repúsole, barajando vertiginosamente los naipes, el famosísimo Tulipa. -Pero ¿qué es lo que le pasa al chaval?
pos velay tú..., apenitas el Zancúo jinchó tres veces la pluma y arrastró la cola, la Pinturera le dio la arsoluta a José, y, según parece, esta noche se casa con el otro, y... -¿Y el chaval se ha cruzao de brazos?
-El chaval le ha pisao tres veces un pie al Zancúo, pero el Zancúo, que, como tos sabemos, es macho, pero que anda tuteándose con los cincuenta, no quiere el hombre andar de toma y daca con uno que entoavía no sabe lo que es pagarle al barbero.
El Cantinero, un chaval morenucho, escuálido, de cara truhanesca y de rizados tufos que contemplaba indolentemente a los parroquianos recostado contra una de las cuarterolas, canturreó, al par que dirigíase al mostrador, sobre el cual la cristalería brillaba húmeda y limpísima alrededor de las doradas cafeteras: -Señó Paco, ¿sabe usté lo del Pucherete?
-Pos eso fue que uno de los bueyancones salió con las de Caín y como azogao, y el Greñitas salió a pararle los pies, y yo no sé cómo fue la cosa, pero, según me han contao, el toro enganchó al Greñitas por la faja y endispués lo tiró pa recogerlo de nuevo, y que va lo diba a recoger, cuando el Azúcar, al ver que ninguno de la cuadrilla metía el percal por el mataor, se fue derecho al bicho y se le agarró a la cola y na..., que cuando se alevantó el Greñitas, como el chaval no tiée mal fondo ni es desagradecío, pos se fue pa el Azúcar y le dio un abrazo y na...