charolado

charolado, a

1. adj. De charol zapatos charolados.
2. Que tiene alguna propiedad del charol este tejido tiene un brillo charolado.
NOTA: También se escribe: acharolado
Traducciones

charolado

ADJpolished, shiny
Ejemplos ?
Y momentos después volaba el pequeño escuadrón en la dirección indicada por el teniente, alumbrados por la luna que resplandecía en el charolado correaje y en el reluciente alero de los pesadísimos sables y de las no menos brillantes tercerolas.
Daba gusto ver un par de calzados en el instante crítico en que Elviña, extrayéndolo de la hormaza, lo alineaba juntándole las punteras, y, echándose hacia atrás, se recreaba en contemplar el brillo charolado, la limpieza de los puntos, la pulcritud del encerado reborde de la suela y, en fin, todos los detalles que hermosean una obra maestra de zapatería.
—La bandolera del abanderado (portaestandarte), estará forrada en terciopelo del color distintivo de la Fuerza o Arma y con portarregatón, de cuero negro charolado.
( Muere la tarde. Llega a las puertas del palacio un break flamante y charolado, negro y rojo. Baja una pareja y entra con tal soberbia en la mansión, que el mendigo piensa: decididamente, el aguilucho y su hembra van al nido.
Sobre una cómoda de cedro charolado y bajo urna de cristal veíase el pesebre de Belén con su San José, el de las azucenas, la Virgen y el Niño, el buey, la estrella y demás accesorios, artístico trabajo de afamado escultor quiteño.
Ya charolado vacío De estrellas rojas orlado, u hondo hueco iluminado Por agonizante hachón; Ya pardos grupos de sombra, Ya misteriosos paisajes, Ya pabellones de encajes O tapices de crespón.
Lo cierto es que todo en esa República nos hace recordar al artículo de exportación, al género de colores chillones, al mueblaje de rica madera aunque no bien pulido ni charolado.
Artículo 353 —La bandolera del abanderado (portaestandarte) estará forrada en terciopelo del color distintivo del Arma y con portarrecatón de cuero negro, charolado.
Por otra parte, su timidez se había gastado al contacto con compañías alocadas y volvía a provincias, despreciando todo to que no pisaba con un pie charolado el asfalto del bulevar.
Nutrirían con sus jugos, en vez de ortigas y cardos, las plumeadas araucarias, las palmeras elegantes, las fragantes magnolias, las camelias indiferentes a todo en su charolado orgullo.
Vestía con aseo y elegancia el hábito agustino, luciendo siempre guantes de piel, medias de seda y charolado zapato con hebilla de oro.