chambergo

(redireccionado de chambergos)

chambergo, a

1. adj./ s. m. INDUMENTARIA Y MODA Se aplica al sombrero de ala ancha y levantada por un lado.
2. s. m. INDUMENTARIA Y MODA Prenda de abrigo que llega hasta media pierna.

chambergo

(t∫am'beɾγo)
sustantivo femenino
1. sombrero de ala ancha y flexible levantada por un lado chambergo militar
2. chaqueta larga que llega a media pierna El chambergo era la chaqueta del uniforme del ejército de Carlos II.
Traducciones

chambergo

SM
1. (= sombrero) [de ala ancha] → broad-brimmed soft hat (Hist) → cocked hat
2. (= chaquetón) → coat
Ejemplos ?
Piense usted en Zorrilla: ¿Qué hubiera sido de Zorrilla sin catedrales, sin castillos, sin callejas, sin dagas, sin chambergos, sin tocas, sin huríes, sin albornoces?
Y todos se quitaron los chambergos, se persignaron y rezaron entre dientes, a la vez que en la calle se oía un recio toque de corneta y tambor.
El 10 de marzo de 1766, mediante una Real Disposición, ordenó que los sombreros chambergos y las capas largas fueran substituidas por sombreros de tres picos.
Pese a que existe un estilo de vestimenta gaucha que trasciende al tiempo (ya que es ropa de jinete preparada para duros trajines rurales), se puede decir que han existido modas durante los siglos: hasta aproximadamente los 1860 el gaucho usaba casi siempre la bota de potro, "calzoncillos" o leones (especie de pantalones que solían tener bordados rústicos llamados crivados en la parte del tobillo), sobre los "calzoncillos" el chiripá, una camisa holgada, una pañoleta que además del cuello cubría también la cabeza y sobre la pañoleta un estrecho sombrero de cuero llamado panza de burro, en las partes septentrionales (NOA, NEA, Paraguay, Río Grande del Sur fue más común el uso de chambergos de grandes "alas" para cubrir mejor la cabeza ante el sol).
Pese a que existe un estilo de vestimenta gaucha que trasciende al tiempo (ya que es ropa de jinete preparada para duros trajines rurales), se puede decir que han existido modas durante los siglos: hasta aproximadamente los 1860 el gaucho usaba casi siempre la bota de potro, "calzoncillos" o leones (especie de pantalones que solían tener bordados rústicos llamados crivados en la parte del tobillo), sobre los "calzoncillos" el chiripá, una camisa holgada, una pañoleta que además del cuello cubría también la cabeza y sobre la pañoleta un estrecho sombrero de cuero llamado panza de burro, en las partes septentrionales (NOA, NEA, Paraguay, Río Grande del Sur fue más común el uso de chambergos de grandes "alas" para cubrir mejor la cabeza ante el Sol)...
En el centro del poblado de San Pedro se ubica la plaza Leocadio Paz, en la misma se realizan el 29 de junio las principales celebraciones dedicadas al santo patrono y a la Semana Santa y en otros sitios suelen encontrarse puestos de artesanos que ofrecen camperas (chaquetas de cuero abrigadas), rastras (amplios cinturones gauchos adornados con monedas o cospeles metálicos, generalmente de la aleación llamada alpaca, o de plata vasca o de plata repujada y nielada con oro u otros metales), sombreros gauchos (por lo general "chambergos " alares), fustas, taleros, trastos, mantas etc.
Las modas alemanas que vinieron a España con el emperador Carlos V trajeron unas caperuzas, papahigos, gorras con plumas y camafeos, bonetes o tocas de terciopelo negro con sortijas y botoncillos y sombrero tudesco, chapeo o chambergos de carreteros y viajeros de a pie ya usados en la edad media pero menos elaborados.
El aspecto de su uniforme, similar al que usaron en la guerra de Cataluña las tropas francesas del mariscal Schomberg, motivó que popularmente se conociera a este cuerpo como chamberga, y a sus soldados como chambergos, por corrupción del nombre de éste.
Como habían previsto los regidores madrileños, la presencia de estas tropas en la villa fue una fuente constante de disturbios: mal pagados, violentos y habituales del juego y las mujeres, cometieron frecuentemente robos, pendencias, allanamientos y extorsiones a la población civil, así como enfrentamientos con los alguaciles, que subordinados a los alcaldes de Casa y Corte, no tenían autoridad sobre los soldados, amparados por el fuero militar; paralelamente, numerosos delincuentes comunes ingresaron en el regimiento o se hicieron pasar por chambergos para cometer sus delitos.