chalaco

chalaco, -ca

 
adj.-s. (Perú) Del Callao.

chalaco

 
m. Cierta clase de sombrero de paja.
Ejemplos ?
Por considerarlo prudente me moví a la mar con el fin de pasar la noche sobre la máquina reconociendo las cercanías del puerto y aviste en la madrugada al transporte Chalaco que estaba en Pisagua .
Un mes después del incendio y hundimiento de la escuadra peruana, el mismo contralmirante Riveros en una comunicación a su ministro de guerra en campaña, Vergara, le decía: “He averiguado que la compañía del Dársena podría encargarse de la extracción de todas las embarcaciones a pique, sin otra ganancia que el casco del “Chalaco”, tal como se encuentra, a condición de que para hacer ese trabajo se le faciliten las chatas del gobierno (chileno) y bombas que hay disponibles, y se le venda a precio de costo la madera que necesite para ese trabajo, y que el gobierno tiene en los transportes”.
la Unión gobernaba hacia fuera, cruzando nuevamente por nuestra popa a distancia de 500 yardas. El Chalaco lo hacía al sur, distando la costa veinte millas.
Ha vuelto a ponerse sobre el tapete de las disquisiciones la cuestión relativa al origen de las voces Callaco y Chalaco. En 1885, los diarios El País y El Callao me compelieron a emitir una opinión.
Esta aglomeración de fuerzas a cargo de un Jefe acreditado, en aguas de una República, con la que no existe actual armonía y cuyo Ministro, se dice, ha sido retirado, constituye una circunstancia especial para la que no estaba prevenido, pero que considerándola importante, me determinó seguir al sur, más a pocos momentos, habiendo fondeado el “Chalaco” ...
del 17 del que cursa, me puse en movimiento con esta cañonera siguiendo sus aguas, perdiendo muy pronto de vista a la corbeta por la oscuridad de la noche, y navegar nosotros a media fuerza para dar tiempo a que el Chalaco, que también debía zarpar, se reuniese al convoy, siguiendo así con rumbo al n.
Comprendiendo que el vapor avistado hacia el sur suroeste, era enemigo, hizo un disparo de alarma al Chalaco el que inmediatamente se dirigió hacia nosotros.
A medida que se acercaba la Unión pudimos distinguir sus señales que decían: "buque enemigo a la vista", y enseguida nuevas señales anunciándonos que el buque enemigo era un blindado. Pocos momentos después lo vimos por nuestra popa en demanda del Chalaco.
Siguiendo esta regla, y denominando chala (costa) al Callao, tendríamos, para designar al hombre allí nacido, challa-haque, del que por corrupción pudo salir chalaco.
en que perdimos a la Unión por nuestra cuadra de estribor, quedando el Chalaco entonces, por haber variado su rumbo, muy pegado a la costa con dirección a Pacocha.
Desde este momento noté que la persecución del blindado era dedicada única y exclusivamente a la Pilcomayo, a pesar de que el Chalaco, cuya primera maniobra lo había acercado al enemigo, había llegado a estar más inmediato a éste que a nosotros; notando además, por medio de repetidas observaciones con el micrómetro, que el blindado nos ganaba en el andar a razón de más de una milla por hora, siendo la distancia que nos separaba en ese momento de cuatro o cinco millas.
En esta situación, entre los dos recursos que me quedaban, o bien dirigirme a tierra, de la que distaba más de 20 millas próximamente, con el objeto de embarrancar el buque, o tomar la vuelta de afuera y aprovechando así la brisa, que aunque floja, se dejaba sentir, tratar si posible era, de ganar en velocidad al enemigo, opté por el segundo, pues a más de ser grande la distancia que me separaba de la costa, abrigaba el fundado temor de que llevando al enemigo en la dirección en que el Chalaco ganaba la tierra, fueran dos los buques que perdiera la nación.