chal


También se encuentra en: Sinónimos.

chal

(Del fr. chale < persa shal, especie de capa.)
s. m. INDUMENTARIA Y MODA Prenda de vestir femenina, mucho más larga que ancha, de seda o lana, que se pone sobre la espalda y los hombros como adorno o abrigo con el chal, el censor logró disimular su escote.

chal

 
m. Pañuelo más largo que ancho, que se ponen las mujeres sobre los hombros.

chal

('ʧal)
sustantivo masculino
1. prenda de vestir usada sobre los hombros un chal de lana
2. manto con que se cubre un recién nacido chal para bebés
Sinónimos

chal

sustantivo masculino
Traducciones

chal

shawl, wrap

chal

châle

chal

شال

chal

šál

chal

sjal

chal

hartiahuivi

chal

šal

chal

ショール

chal

chal

sjaal

chal

sjal

chal

szal

chal

xaile, xale

chal

sjal

chal

ผ้าคลุมไหล่

chal

şal

chal

khăn choàng

chal

披肩

chal

SMshawl
chal de nocheevening wrap
Ejemplos ?
¿Qué sería escuchar aquella sortija de diamantes, inseparable compañera de los hermosos dedos de marfil de su hermoso dueño? ¡Qué diálogo pudiera trabar aquella rica capa de chinchilla con aquel chal de cachemira!
-Eso mismo decía el dueño de aquel surtú que ha pasado en aquella percha dos inviernos; y la que trajo aquel chal, que lleva aquí dos carnavales, y la...
No quisiera acabar mi artículo sin advertir que reconocí en el baile al famoso prestamista, y en los hombros de su mujer el chal magnífico que llevaba tres carnavales en el cautiverio; y dejó de asombrarme desde entonces el lujo que en ella tantas veces no había comprendido.
Pues decía a mi amigo que estaban ustedes mucho más bonitas cuando salían a la calle en Pelo, tan primorosamente peinadas, y con aquellos pañolitos al cuello, como el que usted tiene puesto ahora, que con la mantilla y el chal que les comen lo mejor de la figura.
Amaneció el nuevo día, y ya su ánimo tranquilo, abrió el jaque la maleta para mudarse el vestido; llamó ufano a la familia, y ofreció a cada individuo un regalo: un calañés a su padre; a un hermanito, una camisa de holanda (y era de algodón mezquino), y a su hermana un rico chal de la India (según dijo, pues era un retal menguado, de vara de pico a pico).
Tan pronto oía la campanilla, corría al encuentro de Madame Bovary, le tomaba el chal, y ponía aparte, debajo del mostrador de la farmacia, las gruesas zapatillas de orillo que llevaba sobre su calzado cuando había nieve.
Una mañana que acababa de salir, según su costumbre, bastante ligera de ropa, empezó a nevar de pronto; Carlos, que observaba el tiempo desde la ventana, vio al abate Bournisien que iba para Rouen en el cochecito del señor Tuvache. Entonces bajó para confiar al eclesiástico un grueso chal para que se lo entregara a Madame nada más llegar a la «Croix Rouge».
Entonces recurrió a su madre, que consintió en dejarle hipotecar sus bienes, pero haciendo muchos reproches a Emma, y le pidió, en correspondencia a su sacrificio, un chal salvado de las devastaciones de Felicidad.
Hallábase ésta bajo dos arcos cruzados, en el sentido de las diagonales de las andas, revestidos de pañuelos de seda de sobresalientes colores, y caían sobre la cabeza del Bautista multitud de relicarios, campanillas, acericos y escapularios; y no pareciéndoles, sin duda, bastante a mis primas la piel con que el escultor cubrió la desnudez de la imagen, habíanle colgado sobre los hombros un rico chal de Manila, que le llegaba hasta los pies, y colocado en la mano con que señalaba el corderito, un pompón encarnado y verde, procedente de un chacó de realistas, cuerpo a que, en sus mocedades, había tenido mi tío la honra de pertenecer.
Y además, la viuda estaba flaca; tenía grandes pretensiones, llevaba siempre un pequeño chal negro cuya punta le caía entre los omóplatos; su talle seco iba siempre envuelto en unos vestidos a modo de funda, demasiado cortos, que dejaban ver los tobillos, con las cintas de sus holgados zapatos trenzados sobre sus medias grises.
Los juncos silbaban a ras de tierra, y las hojas de las hayas hacían ruido con un temblor rápido, mientras que las copas, balanceándose sin cesar, proseguían su gran murmullo. Emma se ceñía el chal a los hombros y se levantaba.
Por eso dejó escapar suspiros de satisfacción cuando se quitó las botas. Emma se puso un chal sobre los hombros, abrió la ventana y apoyó los codos en el antepecho.