chafalonía

chafalonía

s. f. Conjunto de objetos inservibles de plata y oro, para fundir con aquella chafalonía pretendía que se hiciese un anillo.
Traducciones

chafalonía

SF (Andes) worn-out gold jewellery
Ejemplos ?
Según el inventario de los objetos tomados al enemigo del contador de la expedición Daniel Carrasco, se incluían relojes de oro y plata, piedras preciosas, aros, camafeos de señora, cajitas de oro, torteras de plata, etc; chafalonía toda con que los habitantes de Chiclayo, Monsefú y San Pedro de Lloc hubieron de completar los cupos impuestos a fin de evitar las represalias de la expedición chilena.
Fulanez, primero, hizo el que se echa atrás; no quería más prendas, dijo, ni chafalonía en su casa; enseñó el famoso cajón; despreció hasta la exageración todo lo que era metal precioso; asegurando que aunque fueran onzas de oro, como las que solían llevar en el tirador los gauchos de antaño, no daría por ellas su buen papel de curso legal; y naturalmente menos, tratándose de un metal vulgar, como la plata, que, cada día, perdía en valor, sin contar que los plateros -agregaba- se habían hecho tan tramposos, que ya no podía uno fiarse de nada ni de nadie.
Tan abombado lo dejó a Ruperto con el discurso, tan desilusionado con toda su chafalonía, tan mareado, tan marchito y desarmado, que pudo entonces, con un puñado de pesos, desflorar a su gusto la fortunita del gaucho con sus ganchudas manos de pulpero.
Los medios reales y pesos de plata, que llamaban cortados, corrían que daba gusto, conjuntamente con la plata columnaria, de que dieron cuenta al andar el tiempo los plateros, fundiéndola como chafalonía para sus obrajes.
y no llore, don Laguna, No me lo castigue Dios: Si no comparemolós Mis tientos con su chapiao, Y así en limpio habrá quedao, el más pobre de los dos. ―¡Vean si es escarbador este Pollo, Virgen mía! Si es pura chafalonía... ―¡Eso sí, siempre pintor!
JULIÁN Son prosas y lenguaras estos plumarios de hoy día. BALIENTE Si es pura chafalonía de algún brillo y nada más. Retozan, gritan, se enojan se trensan de un modo fiero, pero en tales entreveros nunca con sangre se mojan.
Y quedan apiladas en montones, como chafalonía sin valor, en los cajones de objetos empeñados de las pulperías, de donde irán al crisol, que si bien devuelve el metal, guarda sepultado para siempre, con la linda costumbre del jaez suntuoso, lujo original de la pampa, un pedazo del alma criolla.
Ya asumido el gobierno por su hermano, al levantarse en Cuyo el Ejército de los Andes, el 8 de junio de 1815 contribuyó personalmente a su equipamiento con dinero y joyas: 50 pesos en metálico, "una cadena de oro con peso de dos onzas" (valuada en 22 pesos), y otros 29 pesos en chafalonía de plata.