Ejemplos ?
Ting, ting, ting, hacia por delante la campanilla de la yegua madrina, trotando largo; y por detrás, cerquita de ella y como rodeándola, los seis caballos sueltos, emparejando su paso con el suyo.
Nadie la pisa de noche, porque todos prefieren, ¡lo que es la perra de la moda!, la estrechez, vapor y encajonado ambiente de esa mocosa coquetuela y presumidilla que llaman plaza del Duque, y que allí, muy cerquita, se ha puesto con tan poco miramiento y tan poco temor de Dios a insultar a la decrépita en su agonía, a encanecer el cadáver en la tumba...
-Pos entonces esta noche, que corno en toas las de San Juan, habrá peleles en la calle aonde usté vive, le dice usté a la comadre que se ponga en la puerta con las vecinas, y usté en lugar de quearse en su casa se va usté a dir a pasar el rato aonde yo le diré, y tan y mientras yo me quearé cerquita de la comadre.
Después siguieron los fuegos Y cierto que me quemaron Porque me puse cerquita, Y de golpe me largaron Unas cuantas escupidas Que el poncho me lo cribaron.
No salían las comedias Y yo ya estaba sudando, Cuando amigo, derrepente, Ardese un maldito vaso Que tenía luces dentro Y la llama subió tanto Que pegó fuego en el techo: Alborotóse el cotarro Y yo que estaba cerquita De la puerta, pegué un salto Y ya no quise volver.
Les daré un pasa volante, »y el otro aguarde una miaja. »¿Dónde están?» -»¡Aquí, cerquita!» Fue el cura, y halló a sus plantas tendidos a los rivales como yacentes estatuas.
Forastero ser debía de un pago medio lejaso, pues preguntó por el paso que más cerquita estaría; diciéndonos que tenía de dirse, gran presición, de baqueano en la ocasión me oferté para endilgarlo, y en la picada dejarlo a seguir su comisión.
«La berlina era estrecha, y Julia es de muy buenas carnes... (cosa que noté al empaquetarme con ella en aquel vehículo): por consiguiente, íbamos muy cerquita el uno del otro...
Agárrate y tené confianza, ya que ande pasa un pescao, pasaremos mi tordillo y yo!... Cerca, cerquita, resonaban los cascos de los caballos de los perseguidores y se oía claro el repiqueteo de los sables.
F.U.: ¿Dónde tenés el balazo vos, te entra por acá pero te toca algo? A.M.C.: En el abdomen, me atraviesa el estómago y me sale atrás, a una altura muy cerquita de la columna.
on Anastasio Soleyro, buen criollo viejo y solterón rico, andaba recorriendo al trotecito su campo, revisando sus haciendas, y al pasar cerquita de una manada que ahí pacía, se paró para llenarse el ojo, contemplándola.
Y antes que juese de día recé a la muerta primero un bendito, y en mi obero al tranquito me salí; dende la cuchilla vi la gente de la partida, y por no arriejar mi vida más ligero que una luz, los dejé haciendo la cruz cerquita de la finada, llegando en la madrugada al Uruguay con salú.