censor

(redireccionado de censores)
También se encuentra en: Sinónimos.

censor, a

(Del lat. censor < censere, evaluar.)
1. adj./ s. Se dice de la persona que critica las acciones de los demás se manifiesta como un duro censor con los políticos de la oposición. criticón, malpensado, murmurador
2. s. ADMINISTRACIÓN Funcionario encargado de examinar impresos, obras literarias, películas o las noticias destinadas a publicarse. dictaminador, examinador
3. ADMINISTRACIÓN Persona encargada de velar por el cumplimiento de los estatutos, reglamentos y acuerdos en algunas corporaciones. interventor
4. s. m. HISTORIA Magistrado encargado de formar el censo y velar sobre las costumbres de los ciudadanos, en la antigua Roma.

censor -ra

 
m. f. El que en una corporación o sociedad está encargado de velar por la observancia de los estatutos, reglamentos y acuerdos.
m. Magistrado de la antigua Roma a cuyo cargo estaba formar el censo de la ciudad y velar sobre las costumbres de los ciudadanos.
m. f. Persona que, en función gubernativa, examina los escritos y noticias destinados a la publicidad para juzgar si pueden ser publicadas, e interviene las comunicaciones postales, telegráficas y telefónicas.
Que es propenso a murmurar o criticar.
Sinónimos

censor

, censora
adjetivo y sustantivo
Traducciones

censor

censor, critic

censor

censeur

censor

censore

censor

censor

censor

cenzor

censor

λογοκρίνουν

censor

检查员

censor

檢查員

censor

検閲

censor

검열

censor

SM
1. (Pol) → censor
2. (Com, Fin) censor(a) de cuentasauditor
censor(a) jurado/a de cuentaschartered accountant, certified public accountant (EEUU)
3. (= crítico) → critic
Ejemplos ?
Pero nuestros jóvenes ahora son conducidos a las escuelas de esos que se llaman retóricos, cuyo género de hombres existió aun antes de Cicerón, y no agradaron a nuestros antepasados, como lo prueba el que los censores Craso y Domicio les mandaron que cerrasen, como dice Cicerón, la palestra del descaro.
En todas las curias episcopales haya, pues, censores de oficio que reconozcan las cosas que se han de publicar: elíjanse de ambos cleros, sean recomendables por su edad, erudición y prudencia, y tales que sigan una vía media y segura en el aprobar y reprobar doctrinas.
La más terrible como la más augusta función pertenece a los Censores. Condenan a oprobio eterno a los usurpadores de la autoridad soberana, y a los insignes criminales.
En la curia romana institúyanse censores de oficio, no de otra suerte que en todas las demás, los cuales designará el Maestro del Sacro Palacio Apostólico, oído antes el Cardenal-Vicario del Pontífice in Urbe, y con la anuencia y aprobación del mismo Sumo Pontífice.
Pero estos censores que nos calumnian y motejan nuestra fe y nos pide razón ¿qué nos responden a estas cosas de que no puede dar la causa hombre, y, sin embargo, son así y parecen opuestas a la misma razón natural?
El propio Maestro tendrá a su cargo señalar los censores que deban reconocer cada escrito, y darán la facultad, así él como el Cardenal-Vicario del Pontífice, o el Prelado que hiciere sus veces, presupuesta la fórmula de aprobación del censor, como arriba decimos, y añadido el nombre del mismo censor.
La administración pertenece toda al Ministerio, responsable a los Censores, y sujeta a la vigilancia celosa de todos los Legisladores, Magistrados, Jueces y Ciudadanos.
Nunca se elijan censores de las órdenes religiosas sin oír antes en secreto la opinión del superior de la provincia o, cuando se tratare de Roma, del superior general; el cual dará testimonio, bajo la responsabilidad de su cargo, acerca de las costumbres, ciencia e integridad de doctrina del elegido.
Los consiliarios obtendrán en las juntas los puestos inmediatos al presidente, y ejercerán las funciones de censores para hacer guardar el orden, observar el reglamento, y dirigir la discusión; y los secretarios ocuparán el siguiente para el ejercicio de las suyas.
, pues atizó innecesariamente el odio de la burguesía ». Tal es el programa de los tres censores de Zurich. Es de una claridad meridiana, sobre todo para nosotros, que desde 1848 conocemos al dedillo todos esos tópicos.
Estoy muy lejos de querer decir que yo haya escrito nunca para otro, en este sentido, porque, aunque es verdad que he tenido relaciones con vanos señores censores, por otra parte muy beneméritos, puedo asegurar que en cuanto he escrito nunca he puesto una sola palabra para ellos, no porque no crea que no son muy capaces de leer cualquier cosa, sino porque siempre acaban por establecerse entre el censor y el escritor etiquetillas fastidiosas y dimes y diretes de poca monta, y a decir verdad soy poco amigo de cumplimientos.
El Folketing elegirá un determinado número de censores de cuentas encargados de examinar las cuentas anuales del Estado, vigilando para que se registren todos los ingresos del Estado y que ningún gasto se haya realizado sin haber sido autorizado en el presupuesto o en otra ley que habilite un crédito.