celeste


También se encuentra en: Sinónimos.

celeste

(Del lat. caelestis.)
1. adj. Del cielo bóveda celeste.
2. MÚSICA Se aplica al registro de órgano que tiene un sonido agradable.
3. adj./ s. m. Se aplica al color azul claro.

celeste

 
adj. Relativo al cielo.
adj.-s. Díc. del color azul claro.
mús. Díc. de uno de los registros del órgano.

celeste

(θe'leste)
abreviación
1. del cielo o relacionado con él Los astrónomos miden las infinidades celestes.
2. cosa que tiene color azul claro una camisa celeste

celeste


sustantivo masculino
color azul claro Pintaron la pieza de un celeste muy tenue.
Sinónimos

celeste

adjetivo
1 celestial, paradisíaco, empíreo.
Celestial equivale, pues, a paradisíaco, empíreo, según el deslinde que acabamos de insertar. Sin embargo, cabe a veces el empleo de celestial sin referencia a la divinidad; por ejemplo, hablando de la armonía pitagórica en el movimiento de los astros, decimos armonía o música celestial, con más frecuencia que celeste.
«Celeste, celestial. Lo que pertenece al cielo, es la idea común a estos adjetivos; pero el primero abraza toda la idea, el segundo la modifica. Celeste se refiere al cielo; celestial se refiere a la divinidad (...). Llamamos [azul] celeste al color que nos parece que vemos en el cielo y no le damos el nombre de celestial, como a ninguna otra cosa que pertenece a aquella determinada idea. Y así no se podría decir, sin una absoluta impropiedad, los astros o cuerpos celestiales, la esfera celestial, azul celestial
José López de la Huerta
Traducciones

celeste

celeste, blu cielo, celestiale

celeste

天蓝色

celeste

blauw

celeste

celeste

celeste

ADJ
1. (= del cielo) → heavenly
2. [color] → sky blue
Ejemplos ?
Ella, pálida y triste, lo oye y sube le habla de amor en su celeste idioma, y, velando la faz tras de la nube, le oculta el duelo que a su frente asoma.
Sutiles inconsciencias regodeándose en sus altivos yermos, no escuchan las acústicas precisas de creerse inmarcesibles cetros en la oquedad celeste.
Flores del tamaño de girasoles, rojas y azules, adornaban las paredes; pero nadie podía cogerlas, pues sus tallos eran horribles serpientes venenosas, y las corolas, fuego puro que les salía de las fauces. Todo el techo se hallaba cubierto de luminosas luciérnagas y murciélagos de color azul celeste, que agitaban las delgadas alas.
(...Era su rubia cabellera como el ala de un ave que fuese una quimera...) Se han deshojado los rosales mustios y fatigados (...Oh sus manos liliales cuyos dedos cansados deshojan los males...) Y dijeron las hadas: "Tus dorados cabellos serán aúreo manojo del celeste trigal; en tus ojos pondremos zafirinos destellos, en tus ojos azules tendrás todo el Ideal." La brisa viene leve y nemorosa rizando el agua muerta del pantano y un surtidor romántico y lejano desata una elegía dolorosa.
Rosalía parecía dormida; sus cabellos encrespábanse como un reluciente oleaje alrededor de su cabeza; la muerte había devuelto a su rostro la belleza que amortiguaran horas antes las contracciones del dolor, y una serenidad que tenía algo de celeste beatitud, enseñoreábase de aquella faz que con los grandes ojos entornados parecía como sumida en un a modo de plácido sopor; sus manos, cruzadas sobre el pecho, oprimían el blanco escapulario que le llevara don Leovigildo minutos antes, y los tallos de algunas flores, cuyo blancor competía con el del sudario que envolvía modelándolas sus formas rígidas y descarnadas.
El chicuelo del Celeste Imperio vaciló al pronto; luego, volviendo sobre sí, contestó: «Voy a decírselo.» Pocos instantes después presentose de nuevo, trayendo un gatazo, y mirándole, como suele decirse, a lo blanco de los ojos, afirmó, sin titubear: «Todavía no son las doce en punto.» Y así era en verdad.
Lo comentan los niños jugando Con el agua de un cauce sereno. ¿Dónde va el peregrino celeste Por el claro infinito sendero? Va a la aurora que brilla en el fondo En caballo blanco como el hielo.
Pero se dirá ¿para qué si es que se proponían ir a la independencia absoluta, a cada instante aluden los patriotas a la unión y a fines del año 1825 llegan hasta suprimir su tricolor para adoptar la bandera blanca y celeste?
Hay que advertir que, familiarizados con aquel ambiente, estábamos en el andamio como en un taller, y yo obsequiaba a aquel mundo de santos, vírgenes y ángeles inmóviles y empolvados por los siglos con las romanzas aprendidas en mis noches de “paraíso”, y tan pronto cantaba a la “celeste Aída”, como repetía los voluptuosos arrullos de Fausto en el jardín.
Sólo el vuelo celeste de los folios que escribieron mis maestros de calvario labrarán el historial eterno del lumen espiral de los humanos y harán que la antorcha continúe su marcha de estafetas solidarias.
La Cruz Legionaria representará por un frente un pequeño escudo esmaltado de azul celeste sobre el cual resaltarán doradas la columna, y el globo de las armas del Estado: á su contorno se leerá: Legion de Mérito de Chile .
YO SOY, GENARO, dijeron sus sílabas misteriosas: mas la celeste armonía que en el aire las prolonga, toda una historia pasada, toda una futura historia de gustos y de pesares, de desconsuelos y glorias, encierra en las inflexiones con que la voz vagarosa los espacios estremece con sus cláusulas armónicas.