Ejemplos ?
El nuevo Reino de Yugoslavia tuvo que ceder ante las ambiciones italianas, que consiguió territorios en el oeste del desaparecido Imperio de Austria-Hungría en los que vivían una minoría de 400.000 eslovenos, y que el régimen fascista de Benito Mussolini se esforzó por asimilar con fuertes medidas centralizadoras.
De hecho, ya el 26 de octubre el gobierno cubano había pedido a Jrushchov no ceder ante Kennedy pues una invasión estadounidense contra Cuba se consideraba como "inminente".
Stephen Hawking ha tenido que ceder ante las evidencias de la nueva teoría y ha propuesto un mecanismo nuevo para la conservación de la entropía en los agujeros negros.
Coyote suele ser el antagonista de su hermano Wolf (Lobo), quien es sabio y de naturaleza buena pero propenso a ceder ante las incesantes demandas de Coyote.
Sin embargo Peel cometió un grave error político: aunque había llegado al cargo bajo la protección de los agricultores en general y de los grandes terratenientes en particular abrazando las ideas proteccionistas, poco a poco comenzó a ceder ante el influjo de su ministro de Finanzas y se fue acercando a las ideas librecambistas.
Las adhesiones de jefes militares se multiplicaron. Enrique III tuvo que ceder ante las exigencias de la Liga, que había adquirido gran fuerza tras la firma del Tratado de Nemours.
Los líderes japoneses decidieron que sólo les quedaban tres opciones: ceder ante las demandas de los Estados Unidos y el Reino Unido y retirarse de China, esperar que la escasez de petróleo debilitara a sus fuerzas, o aumentar las dimensiones del conflicto e intentar adquirir las fuentes de petróleo del Sudeste asiático.
Aunque Stresemann tuvo que levantar la resistencia pasiva y, pese a sus deseos, ceder ante franceses y belgas, no perdió de vista los intereses alemanes.
El día 14 de noviembre, la Columna Durruti llega a Madrid, después de ceder ante la presión de los posibilistas, que exigen la colaboración con el Estado.
En toda relación de la vida con otros tiene uno que encontrar algún moyen de viere. En tu caso, había que ceder ante ti o dejarte.
Como el niño era testarudo, no quiso darse por convencido, pero hubo de ceder ante las reprensiones de su padre que le prohibió molestar a los gorriones.
Y ante un cadalso de baldón y esputo prefirió prometer con juramento ceder ante su antojo disoluto, si del sitio partían al momento.