cebolla


También se encuentra en: Sinónimos.

cebolla

(Del lat. cepulla, cebolleta, diminutivo de cepa.)
1. s. f. BOTÁNICA Planta liliácea hortense, con hojas fistulosas y acanaladas, flores de color verdoso y bulbo comestible, blanco, globuloso, formado por capas superpuestas, de olor fuerte y sabor picante.
2. BOTÁNICA Bulbo de esta planta.
3. BOTÁNICA Bulbo de cualquier planta.
4. Filtro esférico, con pequeños agujeros, que se coloca en los conductos de agua. alcachofa
5. Parte redonda del velón, en la que se echa el aceite.
6. cebolla albarrana o chirle BOTÁNICA Planta liliácea perenne, con bulbos parecidos a la cebolla, hojas agudas y acanaladas y flores blanquecinas en racimos, que tiene algunas virtudes medicinales. albarranilla
7. cebolla escalonia BOTÁNICA Chalote, planta.
NOTA: Nombre científico: (Urginea scilla.)

cebolla

 
f. bot. Planta de la familia liliáceas (Allium cepa), de hojas fistulosas y cilíndricas, flores en umbela y bulbo comestible.
fig.Corazón de madero o pieza de madera acebollados.
Parte redonda del velón, en la cual se echa el aceite.
Pieza esférica de plomo o cinc que se pone en las cañerías para que por ellas no pase la broza.

Cebolla

 
Mun. de la prov. española de Toledo; 2 789 h.

cebolla

(θe'βoʎa)
sustantivo femenino
1. botánica planta de huerta de hojas largas y bulbo comestible plantar cebollas
2. botánica bulbo comestible de esta planta, de color blanco o rojizo y sabor picante sofreír cebollas
Sinónimos

cebolla

sustantivo femenino
bulbo (ciencias naturales), cabeza.
Traducciones

cebolla

onion, bulb

cebolla

بصل, بَصَلٌ

cebolla

лук

cebolla

ceba

cebolla

Zwiebel

cebolla

cepo

cebolla

پیاز

cebolla

keltasipuli, sipuli

cebolla

oignon

cebolla

hagyma

cebolla

bawang bombay

cebolla

cipolla

cebolla

たまねぎ, 玉葱, タマネギ

cebolla

ui, ajuin

cebolla

cebula

cebolla

cebola

cebolla

лук

cebolla

čebula

cebolla

црни лук

cebolla

lök

cebolla

soğan

cebolla

洋蔥, 洋葱

cebolla

cibule

cebolla

løg

cebolla

luk

cebolla

양파

cebolla

løk

cebolla

หัวหอม

cebolla

củ hành

cebolla

洋蔥

cebolla

בצל

cebolla

SF
1. (Bot) (= hortaliza) → onion; [de tulipán] → bulb
cebolla escaloniashallot
2. (= cabeza) → nut

cebolla

f. onion.

cebolla

f onion
Ejemplos ?
La María Pipí ó barragana del enemigo malo nos jugó la barajita, nos hizo la brujería de las tijeras, la sortija y el cedazo, el ensalmo de la piedra imán y la cebolla albarrana y, en fin, todas las habilidades que ejecuta cualquiera bruja de tres al cuarto.
– Hoy no tomaré café, Praskovia Osipovna –anunció Iván Yákovlevich–. Lo que sí me apetece es un panecillo caliente con cebolla. (La verdad es que a Iván Yákovlevich le apetecían ambas cosas, pero sabía que era totalmente imposible pedir las dos a la vez, pues a Praskovia Osipovna no le gustaban nada tales caprichos.) «Que coma pan, el muy estúpido.
Cuando el mono hubo atendido todas las demandas, su dueño fue llamando por los nombres de sus naipes a los curiosos para que se acercaran a la media luna, y predijo a cada uno su buena o mala fortuna, mientras que Pacolet, al que dio una cebolla en premio a su trabajo, distraía a la concurrencia con las contorsiones que aquel manjar le provocaba, a la vez encantado y desdichado, con la risa en la boca y el llanto en los ojos, emitiendo con cada mordisco un gruñido de satisfacción y haciendo una mueca lamentable.
El día en que partieron la Bella y su padre, las dos perversas muchachas se frotaron los ojos con cebolla para tener lágrimas con que llorarlos; sus hermanos en cambio, lloraron de veras, como también el mercader, y en toda la casa la única que no lloró fue la Bella, pues no quería aumentar el dolor de los otros.
Para el roto fino, de buena ley, que se come una cebolla cruda con tres ajises, sin pestañear, vale la pena vivir sólo por hartarse en el verano con la adorada, apetecida y jugosa sandía.
¡bambolla! ni pan ni cebolla, por lo menos con un— veremos— se hará lo que se pueda— confíe en Dios— no pierda la esperanza. Y no fué raro en- contrarse con un— como lo pide la suplicante— sobre todo cuan- do la solicitud se reducía á pedirle novio á San Antonio, que era, hasta aquellos aflos, el santo casamentero por excelen- cia.
Autorizado competentemente uno de los testigos del ajuste, marcha a buscar al punto más inmediato dos azumbres de vino tinto para mojar el trato, es decir, para echar la robla; y mientras vuelve, el comprador se sienta en el suelo, saca un pesado bulto del bolsillo interior de su chaqueta, y comienza a desliarle capa a capa, como si fuera una cebolla.
Esto es una burla, queda despedida. De cena había sopa de cebolla, con un trozo de ternera con acederas. Carlos, sentado frente a Emma, dijo frotándose las manos con aire feliz: ‑¡Qué bien se está en casa!
Los domingos iba siempre a comprar al mercado, y, unas veces hojaldres; otras, empanadas o siquiera dulunsogas o pepinos, nunca le faltaba el regalo para su Maestro; sin contar los manojos de coles y los de cebolla que a menudo le llevaba de la hermosa huerta que cultivaba Encarnación; sin contar las malvarrosas y claveles con que ofrendaba al Niño Dios.
El dolor nos agarra, hermanos hombres, por detrás de perfíl, y nos aloca en los cinemas, nos clava en los gramófonos, nos desclava en los lechos, cae perpendicularmente a nuestros boletos, a nuestras cartas; y es muy grave sufrir, puede uno orar… Pues de resultas del dolor, hay algunos que nacen, otros crecen, otros mueren, y otros que nacen y no mueren, otros que sin haber nacido, mueren, y otros que no nacen ni mueren (son los más) Y también de resultas del sufrimiento, estoy triste hasta la cabeza, y más triste hasta el tobillo, de ver al pan, crucificado, al nabo, ensangrentado, llorando, a la cebolla...
Conocíasele con el nombre de Francisco Mogollón, alias Sanguijuela; y por lo mismo que no se sabía de él que tuviese oficio, rentas ni beneficio, las comadres del barrio pararon mientes en que, cuando iba al figón o cocinería de Chimbambolo a comprar una ración de uña de vaca con salsa de perejil y pimiento, los afamados choncholíes y anticuchos, una capirotada de ajos con cebolla albarrana y el obligado zango de ñajú llevaba para recibir esos comistrajos un par de escudillas de plata cendrada.
Y dos napolitanos de la cuadrilla encontraron medio de economizar en el pan y la cebolla con que se mantenían, lo suficiente para comprar entre ambos un sitio, pagadero en veinte meses, en vez de diez; el jefe de la estación, el proveedor de las cuadrillas, el telegrafista, el cambista, compraron, para especular uno, para poner un almacén el otro, para ver si se hacía gente aquel, para albergar a su familia el último.