cebado

cebado, a

1. adj. Que está muy gordo.
2. HERÁLDICA Se refiere al lobo u otro animal representado con un cordero u otra presa en la boca.
3. TECNOLOGÍA Acción de cebar o poner en condiciones de funcionamiento una máquina o un motor.

cebado, -da

 
adj. Que está muy gordo por efecto del cebamiento.
electr. Dic. del fenómeno unidireccional que provoca el paso de la corriente eléctrica en un circuito.
fís. cebado de una bomba hidráulica Díc. de la operación de llenar la bomba de líquido para que pueda empezar a funcionar.

cebado, -da

(θe'βaðo, -ða)
abreviación
1. fiera que es más temible por haber probado carne humana un león cebado
2. que está gordo un pavo cebado
3. un motor o una máquina que está sobrealimentado para que arranque un motor cebado
Traducciones

cebado

pasciuto

cebado

A. ADJ (LAm) [animal] → man-eating
B. SM
1. (Agr) → fattening
2. [de arma de fuego] → priming
Ejemplos ?
¡No te hinches, que vas a reventar!». Pero quedaba muy serio, y el cerdo cebado no podía leer semejante pensamiento en sus ojos humildes.
El felino cebado en el asalto había capturado lo que ambicionaba: Machala, Santa Rosa y Puerto Bolívar y una gran extensión territorial de la Provincia de El Oro, cayeron bajo el cautiverio injusto en este día.
También es vicio el saber, que si no se va atajando, cuando menos se conoce es más nocivo el estrago; y si el vuelo no le abaten, en sutilezas cebado, por cuidar de lo curioso olvida lo necesario.
La Inquisición, que se había cebado en Fray Luis de León, Arias Montano y Mariana, expurgó el libro en aquello poco a que se pudo asir.
Ejecutarlo quería cuando la selva produjo del egipcio o del tebano un cleoneo trïunfo, que en un prójimo cebado (no sé si merino burdo), babeando sangre, hizo el cristal líquido impuro.
No debemos creerles simplemente de palabra. No debemos siquiera creerles que cuanto más engorde el capital, mejor cebado estará el esclavo.
Especialmente perdía el tiempo el señor Berándiz (hombre de suma experiencia y que, bajo la capa de una afabilidad grave con las clientes, ocultaba la astucia del judío más cebado en la ganancia) al dirigirlas a Avelino Cordero, el guapín a quien, atraídas por su sonrisa halagadora, se dirigían por instinto las damas.
Como en una caldera puesta sobre un gran fuego, la grasa de un puerco cebado se funde, hierve y rebosa por todas partes, mientras la leña seca arde debajo; así la hermosa corriente se quemaba con el fuego y el agua hervía, y no pudiendo ir hacia adelante, paraba su curso oprimida por el vapor que con su arte produjera el ingenioso Hefesto.
Así le decía un cerdo cebado, gordo y lustroso, a un pobre cerdo de campo, puro huesos y cuero peludo, para infundirle el respeto que consideraba serle merecido, por el permiso generosamente otorgado de tomar de su comedera una que otra espiga de maíz.
- Está gorda, apetitosa, la alimentaron con nueces -dijo la vieja de los bandidos, que era barbuda y tenía unas cejas que le colgaban por encima de los ojos. - Será sabrosa como un corderillo bien cebado.
-Enemigos mortales que no compañeros, dijera yo -replicó la beata-. ¡Mira éste cómo se había cebado en mi sangre, y lo gordo que se había puesto!
Perico se dirigió con don Juan al comedor, muy desganado, porque se había cebado más de lo regular en la comitiva del té; pero tantos y tan tentadores fueron los manjares que se sirvieron, que no desdeñó ninguno.