ceño fruncido

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ceño fruncido

cipiglio
Ejemplos ?
El diario Los Ángeles Times dijo que Rihanna pone su voz en duro para la canción, estableciéndose en su registro más bajo con el ceño fruncido feroz.
También es probable que deriva de "pixie", un término alternativo para "hada". Todos los Pixls que tienen boca parecen de ceño fruncido a pesar sus cambios de humor.
Incapaz de expresar emociones, Banpei usa a veces un marcador para dibujar lo que está sintiendo en su rostro: lágrimas para tristeza, el ceño fruncido y los dientes apretados para rabia.
Específicamente, en la pared del frontis se halla representado un rostro felino visto frontalmente, de boca agnática (sin mandíbula), provisto de colmillos, con el ceño fruncido y ojos rectangulares con pupilas excéntricas.
El juego comienza con Conker sentando en un trono con un vaso de leche en la mano y el ceño fruncido (una alusión de la adaptación cinematográfica de La Naranja Mecánica), rodeado de algunos de los personajes con los que se encontrará a lo largo del juego.
Pitufo Gruñón es el antisocial, el cascarrabias del pueblo de los pitufos. Normalmente lleva el ceño fruncido. No tiene muchos amigos, le desagrada todo pero no significa que sea malo.
Devine estaba preparado para arriesgarse con esta obra porque vio en ella una articulación feroz y de ceño fruncido de un nuevo espíritu de postguerra.
Es simplemente inimaginable un personaje de tales características (malo, sarcástico, despiadado, orgulloso, etc.) sin la clásica actitud de los brazos cruzados, el ceño fruncido, la arrogancia, etc., que todo el mundo asocia a Vegeta.
El visitante se detuvo frente a un cuadro de coles y de lechugas que lo separaba de la moza, y se quedó inmóvil, devorándola con la mirada. La muchacha, con los ojos bajos y el ceño fruncido, callaba enjugando las manos en los pliegues de su traje.
-No cabe duda -dijo mi tía- Janet (llamó a la campanilla): mis saludos a míster Dick, y que le ruego que baje. Hasta que llegó, mi tía, más derecha que nunca, guardó silencio, mirando a la pared, con el ceño fruncido.
“De llegar a decidirlo,” meditaban, “serían capaces de paralizar todas las actividades de intercomunicaciones, de producción, de investigación, ya que su influencia en las demás máquinas se hace cada vez más in-tensa.” Y la risa contemplativa de antaño se iba tornando ceño fruncido.
Súpolo éste, que faltar no podía oficioso que con el chisme fuese, y diz que su excelencia amainó, tan luego como tuvo aviso de que el arzobispo había tenido reunión de teólogos y que, como resultado de ella, traía el ceño fruncido y se estaban cosiendo en secreto bayetas negras.