Ejemplos ?
No habíale caído mal del todo a Curro el palique del Matraca, y cuando éste hubo concluido, adoptó aquél postura más cómoda en la silla, se retorció con aire caviloso el imponentísimo bigote, y...
Serían las tres y media de la mañana cuando nuestro caviloso héroe, que no dormía, oyó que doña Teresa respiraba con voz entrecortada y sorda.
Se trataba de las habituales huellas invernales de las ardillas rojas, de los conejos blancos y de los zorros, pero el caviloso granjero afirmó que encontraba algo raro en la naturaleza y disposición de aquellas huellas.
En negocios de francos todo cabe: reflexionemos: la cuestión es grave.» Y mohino tal vez, tal vez confuso, vueltas a dar a la cuestión se puso, y aquí a mi turno, y sin poder conmigo, entrando en la cuestión por cuenta mía, caviloso a mi vez, pregunto y digo: ¿Qué fué, lector, lo que amoscó a García?
Y como el país que paga el gasto y no prueba la comida no ve ese coco por ninguna parte, por más que abre los ojos, pregunta muy caviloso ya: -¿En qué quedamos?
Amó, pues, de incógnito, y de incógnito empezó a poner en planta un plan de seducción espiritual, al que se prestaba, como pronto pudo conocer con sorpresa y alegría, el carácter sobador y caviloso de la señora de Carrasco.
Desde aquel día el mayorazgo no vivió más que para sus ilusiones, y, agobiado por ellas, tornóse caviloso, taciturno y solitario; huyó de los partidos de naipes y de bolos; y si alguna vez, cediendo a las instancias de los amigos, tomaba cartas, era para dejarse acusar las cuarenta por el último zarramplín del lugar.
Recuerdos de lo pasado y horizontes de lo venidero, ritornelos de felicidades que hacían llorar y esperanzas de bienes que hacían sufrir, perspectivas y lontananzas azules y diamantinas, o envueltas en brumas tenebrosas, se aparecían al dueño de la cabeza destornillada, quemándole la sangre y sometiéndole a una serie de emociones y sobresaltos que no le dejaban vivir, porque le traían fatigado y caviloso entre las reminiscencias del ayer y las probabilidades inciertas del mañana.
Los compañeros del taller le preguntaron por qué estaba siempre tan caviloso, y lo invitaron a ir con ellos a divertirse; por algo era joven.
Y así continuaban los diálogos hasta que se dormía uno de los dos consortes. = Una tarde regresó de su faena el tío Hormiga muy preocupado y caviloso y más temprano que de costumbre.
Aquella brusca transición de la opulenta Francia a la pobre España, de un idioma a otro, y principalmente de un imperio a un reino, traíale caviloso, meditabundo, cariacontecido.
–Eso mismo. Además, es jugador caviloso... para resolver un acertijo es capaz de perder la comida y cuando tiene algunos centavos entra a las confiterías a atracarse de dulces.