Ejemplos ?
Este señor de minas lo ocupó en cavar una veta de cárcavo de molino, poniendo a su marido en gran riesgo de perder la vida, como en realidad la perdió, porque bataneando por el dicho cárcavo, cayó el cerro que seguía la veta y soterró al pobre indígena, a quien sacaron muerto y hecho pedazos.
A su izquierda, está el tesoro. Hay que cavar hasta los diez metros bajo el nivel del suelo. Y allí queda la mitad de lo que yo gané y allí está para mis herederos, si ellos son capaces del sacrificio...
Sólo Preciosa tuvo el contrario, y la abuela dijo que ella no podía ir a Sevilla, ni a sus contornos, a causa que los años pasados había hecho una burla en Sevilla a un gorrero llamado Triguillos, muy conocido en ella, al cual le había hecho meter en una tinaja de agua hasta el cuello, desnudo en carnes, y en la cabeza puesta una corona de ciprés, esperando el filo de la media noche para salir de la tinaja a cavar y sacar un gran tesoro que ella le había hecho creer que estaba en cierta parte de su casa.
Llamándole mientras que él cavaba la tierra: “¿Ya has descendido muy hondo?”, le dijeron. “Sí”, respondió, comenzando a cavar el hoyo, pero cavaba un hoyo de salvamento.
¿Y es por ventura infeliz Fabricio por cavar sus heredades el tiempo que no acudía a la República, y por haber tenido iguales guerras con las riquezas que con Pirro, y porque sentado a su chimenea aquel viejo triunfador cenaba las raíces de hierbas que él mismo había arrancado escardando sus heredades?
Y al mezclarse entre lo común, sin miedo a la cotidianidad, su vaguedad insaciable los enredaba en viciosos círculos, en triángulos escatológicos, en cuadrángulos petrificantes; como vagabundos hospedados en cualquier sitio, sin importarles nada, despojados de raíces, sin cavar cimientos; desprendidos infructos de generaciones sin más entusiasmo que un narcótico suicidio.
(en voz tronadora interrumpió don García), quien por infames aboga, sólo cavar su sepulcro junto a su sepulcro logra.» Y a la condesa volviéndose, siguió diciendo: «Señora, venderle queréis al moro mi cabeza y mi corona, que con torpeza inaudita y amor sacrílego compra; a morir, pues, disponeos, como liviana y traidora.
Por aquí. Marcharon los dos hombres al jardín, y Pierre se puso a cavar en el lado que le había indicado el ánima. Al primer golpe de pico encontró el copón, al segundo golpe el cáliz, y al tercero la custodia.
¡Es la imaginación! ¿Y no le parece a usted que más valiera que el peregrino se dedicase a cavar una heredad? En otro tiempo, tal vez le hubiese respondido a mi interlocutor algo fuerte.
Meñique, sereno como una rosa, abrió su gran saco de cuero, metió el mango en el pico, lo puso en el lugar que marcó el rey, y le dijo: «¡Cava, pico, cava!» Y el pico empezó a cavar, y el granito a saltar en pedazos, y en menos de un cuarto de hora quedó abierto un pozo de cien pies.
Abrazáronse con él, sacáronle de aquel peligro, volvió en sí, contó la burla de la gitana, y, con todo eso, cavó en la parte señalada más de un estado en hondo, a pesar de todos cuantos le decían que era embuste mío; y si no se lo estorbara un vecino suyo, que tocaba ya en los cimientos de su casa, él diera con entrambas en el suelo, si le dejaran cavar todo cuanto él quisiera.
¿No había justicia?». Y, sin embargo, agarró la pala... -¡Cavar, cavar! -repetía la Juaneca danzando de júbilo aterrador-. ¡Cavar, mis amigos!