cautivo


También se encuentra en: Sinónimos.

cautivo, a

1. adj./ s. Que está retenido por la fuerza en algún lugar tiene un pájaro cautivo en la jaula. prisionero, preso
2. literario Que está prendido o sujeto por el atractivo de una persona cautivo de su belleza.
3. MILITAR Que ha sido apresado en guerra los cautivos fueron trasladados al campo de concentración.

cautivo, -va

 
adj.-s. Prisionero, privado de libertad.

cautivo, -va

(kaw'tiβo, -βa)
abreviación
1. que está impedido de la libertad león cautivo
2. dominado por el atractivo de alguien o algo cautivo de su mirada

cautivo, -va


sustantivo masculino-femenino
persona que no puede hacer uso de su libertad El cautivo deseaba su libertad.
Sinónimos

cautivo

, cautiva
adjetivo y sustantivo
prisionero, preso, presidiario*, penado*.
«Prisionero se aplica exclusivamente al militar cogido en acción de guerra, y preso a cualquier persona a quien se priva de su libertad, ya sea por sentencia de juez, ya por imposición de un superior, ya, en fin, por arbitrariedad del que ejerce la fuerza. La voz cautivo... supone inocencia, excita sentimientos de confraternidad, de compasión y de ternura...»
José Mª Gómez de la Cortina
.
Traducciones

cautivo

captive, caught

cautivo

captif

cautivo

الأسير

cautivo

俘虏

cautivo

俘虜

cautivo

v zajetí

cautivo

fangenskab

cautivo

vankeudessa

cautivo

fångenskap

cautivo

/a ADJ & SM/Fcaptive
Ejemplos ?
ADEL. ¿Qué habrá escrito en ese lienzo con su sangre? Yo no sé leer en su idioma; pero puedo llamar a cualquier cautivo.... ZULIMA.
Los americanos aprovecharon de la debilidad de España por la invasión napoleónica, destituyeron las autoridades coloniales y se dieron gobierno propio simulando adhesión a Fernando VII, cautivo, hasta que sacudieron la máscara y proclamaron la Independencia.
4 Así como fui, como seré; tal cual he sido, es mi casa, mi jardín, mi mar sereno; archivo del dolor y la alegría; antigua ensoñación vuelta castillo donde vagan mis fantasmas y mi vida. Terruño sin piedad y alto cautivo; textura del placer y eco de un niño.
Ítem, se ordena y manda que ningún negro cautivo pueda tener rancho ni casa fuera de (la) casa de su amo, so pena que la persona o amo que le diere solar para edificar los ranchos (los) pierdan y a los negros les sean dados cien azotes por la primera vez y por la segunda que sirva sin sueldo con cualquiera obra que hubiere en la dicha Ciudad, (a) tiempo de cuatro meses.
Un día prendió el pueblo su fósforo cautivo, oró de cólera y soberanamente pleno, circular, cerró su natalicio con manos electivas; arrastraban candado ya los déspotas y en el candado, sus bacterias muertas...
Si disuadirme pretendes, no te fatigues, Adel. Partir de Valencia quiero, y hoy, hoy mismo partiré. ADEL. ¿Con ese cautivo? ZULIMA. Tú me has de acompañar con él.
El renegado Zaén, el que aterra la comarca de Albarracín y Teruel, llamado por mí ha venido, y tiene ya en su poder casi todo lo que yo de mis padres heredé, que es demás para vivir con opulencia los tres. De la alcazaba saldremos a poco de anochecer. ADEL. Y ese cautivo, señora, ¿te ama? ¿Sabes tú quién es? ZULIMA.
Es mi paisano, es mi amigo. OSMÍN. Si hay combate, así tendrá su rescate cada cautivo en la mano. Con ardimiento lidiad. MARSILLA.
Estas razones decía un cautivo cristiano, mirando desde un recuesto las murallas derribadas de la ya perdida Nicosia; y así hablaba con ellas, y hacía comparación de sus miserias a las suyas, como si ellas fueran capaces de entenderle: propia condición de afligidos, que, llevados de sus imaginaciones, hacen y dicen cosas ajenas de toda razón y buen discurso.
-Sí traen -respondió Ricardo (que éste era el nombre del cautivo)-; mas, ¿qué aprovecha, si en ninguna parte a do voy hallo tregua ni descanso en ellos, antes me los han acrecentado estas ruinas que desde aquí se descubren?-Por las de Nicosia dirás -dijo el turco.
Defienda próvido el cielo y premie con altos dones los piadosos corazones que dan al triste consuelo. Tendrá Zulima, tendrás tú siempre un cautivo en mí; hermoso es el bien por sí, pero en una hermosa, más.
Señales iban dando de no acabar tan presto el libre y el cautivo, si no sonara a sus espaldas la voz de Preciosa, que las suyas había escuchado.