cautivado

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Ejemplos ?
Paradójicamente, esta fue la misma crítica dada por el Concilio de Trento unas décadas antes, aunque los puntos de vista de ambas no podría ser más diferente. Cautivada por las descripciones antiguas del efecto emocional y moral de la tragedia y de la comedia griega antigua, que presumían debía haber sido cantado como una sola línea con un acompañamiento instrumental simple, el Camerata propuso crear una nueva clase de música.
Apenas la mujer encuentra una buena oportunidad de trabajo, lleva a la niña a vivir a la aldea de Dörffi en la comuna suiza de Maienfeld con su abuelo, a quien no conocía, y a quien los habitantes llamaban "El Viejo de los Alpes", por ser casi un ermitaño. Heidi es cautivada por la vida en los Alpes, donde lleva un contacto directo con la naturaleza.
La crítica política de la novela era clara pero no lo fue tanto su mensaje más potente. Jackson estaba cautivada por las misiones españolas en California, que contemplaba con mirada romántica.
En un extenso vecindario en Waco (Tejas) los O'Brien son reintroducidos viviendo en una casa diferente, mucho más vieja. La joven pareja está cautivada por el bebé Jack, y sus dos hermanos, ya que la familia crece rápidamente.
Pobre niña, entrada apenas en sus quince abriles bellos, sin saber apreciar de ellos la belleza ni el valor, fué en el campo cautivada por un noble Abencerraje y ofrecida en homenaje por traición a su señor.
De su último viaje- a España, para liquidar ciertos restos del patrimonio, había vuelto con una mujer, una señorita de provincia, cautivada por el prestigio del gran señor, y en cuyo afecto ferviente y sumiso entraba la admiración casi tanto como el amor.
A la provista nave fui llevada antes que en la ciudad nada supieron. De mi gente, desnuda y desarmada, unos huyeron, otros muertos fueron, y parte junto a mí fue cautivada.
Dotada de una voz celestial, acompañábase en el clave, la vihuela o el arpa, que era hábil música, cantando con suma gracia cancioncitas profanas en la tertulia que de vez en cuando la permitía dar la superiora, cautivada por el talento, la travesura y la belleza de Isabel.
Iré por los senderos siderales en búsqueda de Oriana cautivada, señora de la luz, para liberarla en éxtasis de su detractor talud y tornada emperatriz de las crecientes nebulosas, –aventura interior– llevarla en mi viaje intergaláxico venciendo los peligros ignorados –íntimos– y los conocidos –públicos– Iré por los senderos siderales, caballero espacial, jinete cósmico, hasta librar a mi Oriana que encantada se encuentra por falsedades de hechizos tras las regiones del humo...
550 Seríamos desgraciados sin crimen y nuestra suerte de lamentar, no de esconder habríamos, y nuestras lágrimas de pudor carecerían; mas ahora Tebas es cautivada por un muchacho inerme, al que ni las guerras agradan ni las armas ni el uso de caballos, sino empapado de mirra el pelo y las muelles coronas 555 y la púrpura y entretejido en las pintas ropas el oro, al cual, ciertamente, yo ahora mismo –vosotros sólo apartaos– obligaré a que supuesto a su padre, e inventados sus sacrificios, confiese.
EN EL GOBIERNO DE ARROYO DEL RIO 1.941 La nación revoltosa del sur, que había venido sembrando el germen del totalitarismo extranjero desde años atrás, y nada conforme con las aspiraciones pacifistas del Ecuador y de toda la América, llevó la ingrata tarea de invadir las tierras de indiscutible ecuatorianidad, con toda la amplitud de su agresividad, desde el día 5 de Julio de 1.941. Fue la tierra bendita de la Provincia de El Oro cautivada por la ambición extranjera.
La Ciudad de Pasaje cautivada por bananeras, cacaotales y frutales, que la estrechan por todos sus linderos urbanísticos marginales.