catedrático

(redireccionado de catedráticas)

catedrático, a

s. ENSEÑANZA Profesor de nivel más alto en la enseñanza universitaria o en la secundaria.

catedrático, -ca

 
m. f. Que tiene cátedra para dar enseñanza en ella.

catedrático, -ca

(kate'ðɾatiko, -ka)
sustantivo masculino-femenino
universidad profesor titular universitario catedrático de Harvard
Traducciones

catedrático

professor

catedrático

professeur

catedrático

catedrático

catedrático

профессор

catedrático

Professor

catedrático

professor

catedrático

أستاذ

catedrático

profesor

catedrático

καθηγητής

catedrático

Професор

catedrático

教授

catedrático

教授

catedrático

Profesor

catedrático

Professor

catedrático

פרופסור

catedrático

教授

catedrático

교수

catedrático

Professor

catedrático

ศาสตราจารย์

catedrático

/a SM/F
1. [de universidad] → professor
catedrático/a de inglésprofessor of English
2. (en enseñanza secundaria) → head of department
catedrático/a de ingléshead of English, head of the English department
Ejemplos ?
En 1992, a los 35 años, obtuvo su cátedra en Comercialización e Investigación de Mercados, convirtiéndose en la primera mujer que ocupó una cátedra de Marketing en España y en una de las catedráticas más jóvenes del país.
No obstante, si alguna cosa la caracteriza es por ser, junto con Carmen Aranegui, una de las primeras catedráticas en arqueología en la Universidad de Valencia (1986-1994); aunque ella ya había conseguido ese título tres años antes por la Universidad de Cáceres (1983).
Muchas personas se sintieron ofendidas al ver las formas tan vorágines y poco catedráticas de expresarse, donde instó a los mexicanos a donar a fuerza, e inclusive demostró burla hacia otras personalidades del medio, tal como Lucero citando el hecho de que la habían expulsado de dicho programa.
Ha elaborado (junto con las catedráticas María Elósegui Txaso y Teresa Pérez del Río y el catedrático Jaime Cabeza Pereiro) el documento de trabajo que sirvió de base para el Proyecto de Ley Orgánica 3/2007 del 22 de marzo para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres por encargo del Instituto de la Mujer y la Secretaría General de Política de Igualdad del Gobierno de España (4).
Áreas catedráticas La Universidad Autónoma de Zacatecas está organizada en Áreas Académicas, que se nombran a continuación en conjunto con los responsables de cada espacio.
Por sus manos y su memoria han pasado decenas de mujeres de diferentes épocas, desde figuras reconocidas, como Mariana Pineda, María Lejárraga, Margarita Xirgu, Dolores Ibárruri, María Teresa León, Federica Montseny o María Zambrano, hasta activistas como Magda Donato o Rosario Sánchez Mora, La Dinamitera, pasando por feministas, científicas e intelectuales exiliadas, como Beatriz Galindo, Amparo Poch, María Teresa Toral o Aurora Arnáiz, una de las primeras catedráticas de la Universidad de México, donde llegó exiliada.
En 1930 fue designada para ser catedrático de universidad de geografía, siendo la primera mujer en ocupar este puesto en la historia del Reino Unido (aunque anteriormente había habido otras catedráticas en diferentes ramas del saber).
Por­que al afirmar que no se puede ser marxista y mantenerse en una capa o clase que no sea la obrera, cuando el origen mismo del socialismo científico está fuera de la clase obrera y más precisamente en la intelectualidad burguesa de más pura cepa, nos revela que las palabras, por más catedráticas que suenen, no siempre son producto de una lectura cuidadosa y asimilada.
Yo, que en achaques de brujería aprendí, para escribir mi susodicho librejo de Anales de la Inquisición, hasta la manera de atar la agujeta y correr el hilo respondón, que es cuanto hay que saber en la materia, no he podido averiguar qué clase de menjurje o filtro confeccionó Valdetrudes; pues eso de enredar pelos en piedra imán para hacerse amar de un hombre, es propio de brujillas de tres al cuarto y no de catedráticas, como diz que lo fue mi señora la viuda del cabildante.
Si a esto añadimos que el padre de la joven, al pasar a mejor vida en 1637, la había dejado bajo el amparo de una tía sesentona y achacosa, legándole un decente caudal, bien podrá creérsenos, sin juramento previo y como si lo testificaran gilitos descalzos, que no eran pocos los niños que andaban tras del trompo, hostigando a la muchacha con palabras de almíbar, besos hipotéticos, serenatas, billetes y demás embolismos con los que, desde que el mundo empezó a civilizarse, sabernos los del sexo feo dar guerra a las novicias y hasta a las catedráticas en el ars amandi.
En estas concepciones se albergan profundos errores teóricos, que se disimulan bajo mantos de dogmatismo o asumiendo posiciones catedráticas.