catalejo


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catalejo

s. m. ÓPTICA Anteojo de largo alcance.

catalejo

 
m. ópt. Anteojo de larga vista.

catalejo

(kata'lexo)
sustantivo masculino
elemento óptico para ver a larga distancia Hay catalejos de gran aumento.
Sinónimos

catalejo

sustantivo masculino
Traducciones

catalejo

lunette

catalejo

cannocchiale

catalejo

Teleskop

catalejo

telescoop

catalejo

telescópio

catalejo

teleskop

catalejo

телескоп

catalejo

望远镜

catalejo

望遠鏡

catalejo

teleskop

catalejo

טלסקופ

catalejo

望遠鏡

catalejo

망원경

catalejo

teleskop

catalejo

กล้องโทรทรรศน์

catalejo

SMspyglass, telescope
Ejemplos ?
El hombre, que vestía un traje tosco y oscuro, retrocedió hasta el lugar donde habíamos estado antes, junto a la boca del túnel: –Después de tomar la curva del túnel, señor –dijo–, le descubrí al otro extremo, como si le viese por el tubo de un catalejo.
Llegaron ala orilla de un río, tan ancho, que ni con catalejo se divisaba la otra, y preguntaron por una barca a un gigante que, echado, miraba de alto abajo a los otros que estaban de pie; era tonto; pescaba con caña.
En medio de todo esto veíase, sin que tuviera que separarse la carne, un orificio inmenso cuyo enorme diámetro, olor y color le hacían parecer más un catalejo que el agujero de un culo.
Dijérase que el dilatado Golfo Mexicano sentía en sus verdosas profundidades la pereza de aquel amanecer cargado de pólenes misteriosos y fecundos, como si fuese el serrallo del Universo. A la sombra del foque, y con ayuda de un catalejo marino, contemplé la ciudad a mi talante.
Durante el día vagabundeaba en torno a la ensenada o por los acantilados, con un catalejo de latón bajo el brazo; y la velada solía pasarla sentado en un rincón junto al fuego, bebiendo el ron más fuerte con un poco de agua.
La ciencia prehistórica, que se pudiera definir: Una «ciencia que es a la historiografía lo que el catalejo a los ojos», la ciencia prehistórica es brava cosa, pues a ella debo el conocer con todos sus pelos y señales la península corretánica, tan prehistórica que ni siquiera la mencionan Estrabón ni Plinio, que tanto puntualizan en sus referencias a la región septentrional de España, y eso que de la tal península no queda más rastro que una islita de dos o tres millas de circunferencia.
Otras facetas prometedoras de la ciencia y la técnica en España quedaron sin continuidad, como la actividad de Juanelo Turriano, constructor de artefactos mecánicos para Carlos V, a quien acompañó en su retiro a Yuste; o la experimentación con máquinas de vapor de Blasco de Garay (galeón Trinidad, Barcelona, 1543) y de Jerónimo de Ayanz y Beaumont, Administrador General de Minas del Reino desde 1587 (y que no serían muy diferentes a las que más tarde harían Salomon de Caus, en 1615, Giovanni Branca en 1629, y Edward Somerset en 1663, o las que se consideran más definitivas, las de Denis Papin y Thomas Savery —ambos de 1698)—. También parece ser española la procedencia del primer catalejo (ollera de larga vista de Juan Roget, Gerona, 1590).
En un principio el programa trataba un tipo magazine con géneros periodísticos, y una estructura muy flexible, el programa incluía secciones como entrevistas de Patricio Bañados, "El catalejo" de Francisco Mouat o las "Crónicas personales" de Augusto Góngora.
Conocidos como los Baldes. Su historia fue en 1877 cuando Sara Baldé los descubrió mediante un catalejo de cartón. Nutricionalmente aporta por cada porción de 100 gramos; grasa 22 - 25 %, Proteína: 18 - 21%, Humedad 51 - 53%, Carbohidratos: 2 - 2.3 %, un contenido de sal de cocina de 1,6 a 1,18 %, por su contenido de grasa aporta vitaminas A, D, E y K.
Conmovido, Sharpples pregunta con dulzura al niño su nombre; Butterfly responde por él: "su nombre es Dolor". Sharpples se retira y la joven corre a observar con un catalejo por la ventana hacía el océano.
La memoria siniestra: texto firmado por Carmelo el del Catalejo en el que contrasta declaraciones divergentes pasadas y presentes de algún personaje famoso, generalmente (aunque no siempre) del ámbito político.
Las obras se prolongaron por más de once años y tuvieron un costo tan enorme para su tiempo que se dice que Carlos III, Rey de España se asomó a la ventana de su palacio con un catalejo para que le indicaran donde se encontraba tan cara construcción.