Ejemplos ?
Sería menester relatar también cómo los guerreros de Abu Hafáz, después de saquear algunos lugares de la isla, quisieron abandonarla para no tener que luchar con el ejército del emperador de Grecia, y cómo Abu Hafáz, precediendo en esto a los catalanes en Galípoli y a Hernán Cortés en México, hizo incendiar las veinte naves, para que no quedase otro recurso que vencer o morir a la gente de armas que llevaba consigo.
Antes bien, que todas las injurias, violencias, hostilidades, y estragos, causados, tanto durante la guerra, cuanto por su ocasión, por palabras, y escritos, sean enteramente olvidados, y borrados, sin distinción de personas, ni cosas, y que sobre esto no se pueda hacer alguna averiguación contra los Catalanes, y habitantes y súbditos de dichas Islas.
Creo asimismo que las diferencias étnicas interiores que en España se observan -gallegos, vascos, catalanes, castellanos, etc.- arrancan de diversidades prehistóricas.
Hombres de España poliforme, finos andaluces sonoros, amantes de zambras y toros, astures que entre peñascos, aprendisteis a amar la augusta Libertad, elásticos vascos como hechos de antiguas raíces, raza heroica, raza robusta, rudos brazos y altas cervices, hijos de Castilla la noble rica de hazañas ancestrales; firmes gallegos de roble; catalanes y levantinos que heredasteis los inmortales fuegos de hogares latinos; iberos de la península que las huellas del paso de Hércules visteis en el suelo natal: ¡he aquí la fragante campaña en donde crear otra España en la Argentina universal!
Decano Gobernador interino del Consejo se ha comunicado á la Sala con fecha 6 del corriente una orden, manifestando haber llegado á sus manos un papel impreso en pliego á lo largo en una cara á dos columnas, que segun su contenido en una proclama á los Catalanes, posterior a la llegada del REY nuestro Señor á Tarragona, y por la cual se intenta también sublevar á los Castellanos, moviéndoles á que hagan causa comun con los revoltosos de Cataluña, á cuyo fin se siembran en el tal papel los principios mas absurdos y las calumnias mas atroces.
En 3 de abril de 1493, de vuelta del descubrimiento, entra Colón en Barcelona, donde se hallaba el rey don Fernando, y en esta ciudad fueron bautizados los primeros seis indios, y del monasterio de Montserrate se destinaron doce monjes sacerdotes catalanes con fray Bernardo Boil, con título de patriarca de las Indias y legado a Lacere.
Los catalanes de Bodegones se hacían llevar con un criado el desayuno a la trastienda del almacén, e iban ya a sentarse a la mesa cuando un lujoso carruaje se detuvo a la puerta.
Contribuyó con 200 catalanes mandados por don Pedro Margarit, de ilustre prosapia, que fue el primer gobernador de la primera fortaleza que se construyó en las islas de Cibu.
- Chí, cheñó- contestó el obispo. Los catalanes sacaron a lucir cálices de primoroso trabajo artístico. Tras los cálices vinieron cruces y pectorales de brillantes, cadena de oro, anillos, alhajas para la Virgen de no sé qué advocación y regalos para las monjitas de Huamanga.
El le exortó á no encargarse de los Catalanes que querían negar la obediencia al Rey de Aragon, manifestándole la injusticia y poca conveniencia de aquel proyecto.
Esa unión destruye la armonía, que surge de la integración de lo diferenciado. Quéjanse los catalanes de estar sometidos a Castilla, y quéjanse los castellanos de que se les somete al género catalán.
Hubo también catalanes duros de amansar y asturianos testarudos, pero que al calor de la masa, removida por la Argentina en su crisol, se confundieron con el resto sin mayor trabajo.