cataclismo


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cataclismo

(Del lat. cataclysmus, diluvio < gr. kataklysmos < kataklyzo, inundar.)
1. s. m. Desastre muy grave que se produce en el planeta como el producido por un terremoto o tifón. catástrofe, hecatombe
2. coloquial Disgusto, contratiempo o alteración de la vida cotidiana, social o política su huida fue un cataclismo para la familia.

cataclismo

 
m. Gran trastorno mundial producido por el agua.
fig.Gran trastorno social o político.

cataclismo

(kata'klizmo)
sustantivo masculino
1. desastre muy grave causado por un fenómeno natural Los huracanes y los terremotos son cataclismos.
2. alteración de la vida cotidiana, social o política Su partida fue un cataclismo para la familia.
Sinónimos

cataclismo

sustantivo masculino
catástrofe, desastre, apocalipsis, hecatombe.
Cataclismo en un suceso de mayor magnitud y alcance que catástrofe y desastre. Hablamos de una catástrofe ferroviaria, o del desastre causado por el pedrisco en una comarca; pero la guerra atómica sería un cataclismo mundial, y una serie de terremotos violentos es un cataclismo en la configuración física y geológica de un país.
Traducciones

cataclismo

cataclismo

cataclismo

cataclysm

cataclismo

cataclisma

cataclismo

cataclysme

cataclismo

cataclysme

cataclismo

katastrofe

cataclismo

SMcataclysm
Ejemplos ?
¿Qué tiempo ha pasado? ¿Qué cataclismo ha sobrevivido en el mundo? ¿Qué trastorno de la naturaleza trasuda el horrible acontecimiento?
En la Suprema Corte de Justicia, la minoría independiente que había salvado algunas veces los principios constitucionales de este cataclismo de perversión é inmoralidad, es hoy impotente por falta de dos de sus más dignos representates, el ingreso de otro llevado allí por la protección del Ejecutivo.
VIII Aquel que se desploma en su miseria, padece la miseria de si mismo… en su nervio, en su músculo y su arteria, desteje, desordena el raquitismo: ¡fiebre de destrucción, furor de histeria, dinámica de sombra y cataclismo!… ¡Levántate chacal: deja tu acecho, huye para in aeternum de tu pecho!
Hoy, ya ruinosa por sus preparativos en tiempo de paz, se manifiesta como un cataclismo más propio de las épocas primitivas de la geología humana que de la delicada, precisa y compleja organización moderna.
Entretanto, ignorábase en Lima el atroz cataclismo del Callao, cuando después de las once, un jinete, penetrando a escape por un lienzo derrumbado de la muralla, cruzó el Rastro de San Jacinto y la calle de San Juan de Dios, y viendo abierta la iglesia de la Merced, lanzose en ella y llegó a caballo hasta cerca del altar mayor, con no poco espanto del afligido pueblo y de los mercenarios, que no atinaban a hallar disculpa para semejante profanación.
Formaba anchas calles de ruinas sin belleza ni prestigio, decrépitas sin recuerdos, viejas sin nobleza, restos sin antecedentes y sin la solemne calma de la muerte, como los tienen las ruinas que hace el tiempo, teniendo aquéllas el repulsivo sello de la destrucción, como las que hace el hombre, o produce un cataclismo.
Por nuestra parte, nos resta añadir que, como saben ya nuestros lectores de la capital, en Santander no se ha turbada el orden público el día señalado ni es probable tampoco que se turbe por ahora, porque Santander respeta como nadie al Poder constituido legalmente, comprende cuál es la principal mira de esos zurcidores de motines que, engañando al pueblo con locas y pomposas palabras, pretenden, de los escombros de un cataclismo social, extraer, para colmo de su egoísmo, el botín que ha formado el sudor de sus hermanos.
Si al principio las traslaciones se hicieron sin desorden, después se armó una baraúnda tal que parecían andar por allí cien mil manos afanosas de revolverlo todo. Era un cataclismo universal en miniatura.
Era un estruendo como el de cien batallas y otros tantos huracanes; un fragor inusitado, indescriptible; no parecía sino que sobre el techo de mi tumba se desmoronaban los siglos a docenas y que entre los escombros se retorcían, jadeantes y aterrados, como si sobrevivir al cataclismo procurasen, las páginas de la historia patria, los gloriosos hechos, las grandes miserias, la religión, el fanatismo, la luz, la oscuridad, las artes, la literatura, el derecho, la conquista, el valor, la fuerza, la hidalguía, la fe de los mártires..., todo en confuso montón y estridente vocerío.
Mi objeto era principalmente establecer la identidad de las antiguas razas del lado allá y del lado acá del Estrecho, antes del cataclismo geológico que separó al continente europeo, por la parte de la península española, del continente africano.
Al fin, y por consecuencia del cataclismo de 1746, en que se fue a pique la nave en que él servía, tuvo que establecerse en Lima, donde se ocupó en oficios mecánicos, en lo que según él mismo cuenta era muy hábil; pues llegó a hacer de una pieza guantes, bonetes de clérigo y escarpines de vicuña, con la circunstancia de que el paño más fino no alcanza a la delicadeza de mis obras, que en varias artes entro y salgo con la misma destreza que si las hubiera aprendido por reglas; pero desgraciadamente las medras las he gastado sin medrar.
En la confusión de su delirio, y sobre el revuelto oleaje de su pensamiento, flotaba, como el único objeto salvado de un cataclismo, la idea fija del deseo que no había sido satisfecho, de aquella codiciada mula y de aquel suspirado buey, que aun proseguían en estado de esperanza.