Ejemplos ?
Llevó de corte en corte sus sublimes ensueños: en todas fue tratado de visionario; y la América aun fuera todavía un misterio no revelado, si la exaltada imaginación de Isabel la Católica, ávida de sucesos fantásticos, no hubiese alentado las esperanzas de aquel italiano inmortal.
Barrios y doña Petrona Espinosa del mismo vecindario y nacionalidad, hallándome sentenciado a muerte por el Consejo de Guerra, y habiéndoseme notificado que se ejecutará la sentencia dentro de seis horas, he dispuesto verificar mi testamento en los términos siguientes: 1º- Muero bajo la religión Católica, Apostólica, Romana, creyendo en Dios y todos los misterios de la religión.
a D.N.S sobre los Santos Evangelios y prometen a la patria desempeñar fiel y exactamente los deberes del sublime cargo a que los han elevado los pueblos, sosteniendo la religión católica y promoviendo los derechos de la causa del país al bien y felicidad común de la América ?
La metrópoli, cubierta de conventos, con las ciudades muertas y los caminos llenos de mendigos, no valían gran cosa; pero de casi todos los mares del mundo emergían pedazos de tierra dependientes del rey de Madrid, y al otro lado del Atlántico, medio continente, que representaba casi la sexta parte del planeta, hablaba nuestra lengua, y los pueblos oían sombrero en mano lo que su majestad católica se dignaba decirles, de tarde en tarde, al través de miles de leguas.
Si a las leyes fundamentales de, que dan derecho a para la defensa, acompañase la prevención, la fuerza, y el poder, sin duda sería olvidarnos de nuestra obligación el no oponernos con el mayor vigor, pero considerando el presente estado de, exhaustos los erarios de la y, sin dinero los particulares (efectos de los grandes donativos que se han hecho al, y de los préstamos graciosos que y particulares han contribuido a las urgencias, de que todavía se están debiendo sumas increíbles) y, en fin, ocupada la mayor parte de este, de las armas enemigas, ¿no sería desdecir la piedad católica, en no procurar hacer menos lastimosa y trágica nuestra desgracia?
No puedo corresponder de otra manera a todo lo que os debo que tratando de dejaros en estos renglones lo mejor de mi espíritu. En mi testamento privado confirmo la ferviente declaración de mi fe católica.
Tomando en ese momento la sociedad montevideana observada a través de la documentación pertinente ya podemos advertirla perfilada así: 1º) Esta sociedad es sinceramente creyente católica, pero su religiosidad firme no está ensombrecida nunca ni por la intolerancia ni por la práctica ordinaria o frecuente de penitencias públicas generales.
La cuestión sindical Requisito indispensable para el mejoramiento de los trabajadores es su unión. Por esto la Iglesia Católica ha defendido siempre con tanta insistencia el derecho natural de asociación de los obreros.
Para formar dirigentes del movimiento obrero Igualmente juzgamos oportuno dar aquí nuestra voz de aprobación y estímulo a la Acción Social Católica, que forma élites de dirigentes obreros en sus cursillos sociales, y a la JOC (Juventud Obrera Católica), que es escuela integral, que es servicio y que es cuerpo representativo de las juventudes trabajadoras.
En principio la condición fundamental para realizar los descubrimientos, conquista y colonización era la de ganar almas para la religión católica, esto fue el argumento moral que permitía el proceso de depredación y explotación.
Llegó de vuelta con Gonzalo Fernández a Saona, ciudad de la nobilísima república de Génova, que un tiempo fue puerto, el cual suplicó mejorándole aquel gran Senado, que, venciendo las dificultades de la naturaleza, ha fabricado un muelle con acogida de perfetísimo puerto. Allí se juntaron las dos majestades, Católica y Cristianísima: dispúsose que comiesen juntos.
Se divide en ocho provincias, que son: Coquimbo, Aconcagua, Santiago, Colchagua, Maule, Concepción, Valdivia y Chiloé. Artículo 3. Su religión es la Católica Apostólica Romana, con exclusión del ejercicio público de cualquiera otra. Artículo 4.