casucha

casucha

s. f. despectivo Casa pequeña y destartalada el pobre vive en una casucha miserable.
NOTA: También se escribe: casuca
Traducciones

casucha

slum
Ejemplos ?
Sobre la puerta de la casucha del judío, y dentro de un marco de azulejos de vivos colores, se abría un ajimez árabe, resto de las antiguas construcciones de los moros toledanos.
Los días eran grises y oscuros, y en la casucha, cuyas ventanas, no tenían cristales, sino una placa poco translúcida, la penumbra alternaba con la negra noche.
Aquí -me dijo mi primo, señalándome una casucha desmantelada al borde de la carretera- vive una mujer que ha cumplido el pasado otoño cien años de edad.
Los viejos, habían sido conducidos a su casucha por algunos mozos y ancianos del pueblo que los consolaban, y al caer la tarde, entrando el sol en el mar, la pobre Rosita, que al lado de los viejos esperaba, echóse en brazos de éstos y lloró, lloró.
Emma bajó la cabeza; Lheureux añadió: Pero si usted no dispone de dinero, tiene «bienes». Y le indicó una pobre casucha sita en Barneville, cerca de Aumale, que no rentaba gran cosa.
Tenga la bondad de sentarse... Y me señaló, con aire amable, un banco de argamasa adosado a la pared de la casucha. Lleno de curiosidad, dirigí la mirada hacía algo que la anciana leía cuando entramos y que acababa de dejar sobre la silla.
Pero como era fuerte de ánimo y de corazón y se resignaba comúnmente con la suerte que el cielo le deparaba, siguió, intrépida, su camino, diciendo para sí: «Dios lo remediará». Mojada y llena de frío, llegó por fin a la pobre casucha que habitaban Montenegro y su madre.
Desde la niñez, el vino y la dulzaina habían absorbido todas sus pasiones; y ahora, a los veintiocho años, perdía su pudor de borracho insensible, y como uno de aquellos cirios de fina cera que llameaban en las procesiones, derretíase en brazos de la Borracha, sabandija escuálida, fea, miserable, ennegrecida por el fuego alcohólico que ardía en su interior, apasionada hasta vibrar como una cuerda tirante y que a él le parecía el prototipo de la belleza. Su felicidad era tan grande, que se desbordaba fuera de la casucha.
Y como nos hubiésemos alejado algún tanto de la casucha, el médico añadió, hablando lentamente, para que produjesen mayor efecto sus palabras: -Pues esos que acaba usted de ver...
No era usual que los viejos vendedores de la calle se reunieran, sino que cada cual permanecía en su tenducho, que se cerraba al atardecer, y entonces la calleja quedaba completamente oscura; sólo un tenue resplandor salía por la pequeña placa de cuerno del rejado, y en el interior de la casucha, el viejo, sentado generalmente en la cama con su libro alemán de cánticos, entonaba su canción nocturnal o trajinaba hasta bien entrada la noche, ocupado en mil quehaceres.
A aquella hora, cuando Revenga penetraba en su morada lujosa, en su comedor que la electricidad alumbraba espléndidamente y la leña de encina calentaba, intensa y crujidora; cuando la intimidad del hogar le sonriese, y las golosinas de Nochebuena lisonjeasen su apetito, ¿dónde estaría la abandonada? ¿En qué casucha de aldeanos, en qué glacial dormitorio del Hospicio?
A Roque le conocí en la Escuela y a Nicolás y Delio en San Andrés, cuando íbamos de paseo. Allí, junto a una palmera elevábase la casucha de cañas.