castizo


También se encuentra en: Sinónimos.

castizo, a

1. adj. Que es de buena casta.
2. Que es genuino o típico de un lugar nos sirvieron una auténtica comida castiza. propio, puro
3. LINGÜÍSTICA Se aplica al lenguaje que no tiene mezcla de voces ni giros extraños o ajenos a la lengua.
4. coloquial Se aplica a la persona graciosa y desenvuelta.

castizo, -za

 
adj. De buen origen y casta.
Díc. de la persona que en su manera de ser y obrar representa bien los caracteres de su raza.
Díc. del lenguaje puro sin mezcla de voces ni giros extraños.
Muy prolífico.

castizo, -za

(kas'tiθo, - θa)
abreviación
1. que tiene buena casta familia castiza
2. que es genuino o típico de un determinado lugar plato castizo
3. lingüística relativo al lenguaje puro y sin mezcla de elementos extraños vocabulario castizo
4. persona que es desenvuelta y graciosa personajes auténticamente castizos
Sinónimos

castizo

, castiza
adjetivo
correcto, puro. derivado, atípico, impuro.
Define el lenguaje.
Traducciones

castizo

castizo

castizo

castizo

castizo

castizo

castizo

castizo

castizo

ADJ
1. (= tradicional) → traditional
2. (= auténtico) → pure, authentic
es un tipo castizohe's one of the best
un aragonés castizoa true-blue Aragonese, an Aragonese through and through
3. (Ling) → pure, correct
Ejemplos ?
Esto me retrae á la memoria el modo de saludar que suelen tener en algunos lugares de Andalucía, y que no puede ser ni más castizo ni más propio.
Lo que es al aerograma (no aereograma que no seria castizo, como no lo es decir aereonauta en vez de aeronauta), le niego mi pobre voto.
Y en su castizo españolismo se marcaba también claramente la progenie castellana, latina y humanista, que hace á los hombres estudiosos y alegres, ambiciosos de saber y gustosos de la hermosura clásica, así como del vivir ameno y dulce en el seno amoroso del bienestar y de la abundancia.
Lo peculiar y lo castizo, en lo que tienen de exclusivas estas calidades, provienen de divisiones que hizo la naturaleza misma, y no de las divisiones administrativas ó políticas, esto es, artificiales, como son las divisiones por provincias.
-¿Y eso? -le preguntó al Castizo el Oblea mirándolo con interrogadora expresión. -Pos eso pasó porque un día que fue a buscarme, cuando yo ya había vendío jasta los clavos, en una temporá en que ni pa Dios acertaba yo una carta, llegó mi compadre a mi rincón y como al hombre le dió pena de ver a mi María que era más bonita que el sol, cuasi como estaba Eva en el Paraíso y sin tener ni una silla en que sentarse...
-Yo no diré que ese día no lo considerase muy desgraciado el consorte, a quien llamaremos, si ustedes gustan, Perogil, que es apellido castizo, aunque inventado.
-Si usté supiera lo que le he temío yo siempre a la mar -repúsole al Castizo el As de bastos al par que descorchaba las botellas.
-Me parece a mí -repúsole sonriendo maliciosamente el Castizo- que antes que tú nos lo digas me sé yo de memoria tó lo que tú quieres decirnos.
A Juan Montalvo, egregio prosador, gran artista de la pa- labra, diestro en utilizar los primores de la lengua, cervan- tesco hasta cuando abusa del arcaísmo, lo calificaba yo, há quince años, de ser el más correcto y castizo de los escritores de nuestro siglo.
-Es que -dijo el Castizo- si la Angustias no tuviera pa costearse una corcheta y la Rosario tuviese una mina en el Perú, yo te aconsejaría lo mismíto porque, tenlo tú mú presente, pa que un hombre sea feliz casándose sa menester que mos quiera nuestra mujer más que nosotros a ella.
Además, aprendió en la India el castizo español secretos que no quería comunicar, recetas y específicos con que los indios logran curaciones sorprendentes, y al hablar de esto, arrollando la manga de la americana y la camisa, me enseñó su brazo prolijamente picado a puntitos muy menudos, y exclamó: -Aquí tiene usted el modo de no padecer de reuma...
-Queriéndote como ella te quiere ya puées tú jacer lo que te dé la repotentísima gana, que pa la gachí que quiee a su hombre, pa esa no hay más colores que el rosa si es de su hombre de quien se trata; y conste que no te hablo yo de memoria, que esto que te aconsejo yo, yo lo jice en su día, que parneses y no pocos parneses tenía tamién mi probetica María de los Dolores. Y al decir esto un hondo suspiro brotó en labios del Castizo por cuyos ojos resbaló una ráfaga de melancólica tristeza.