castellana

castellana

s. f. POESÍA Copla de cuatro versos de romance octasílabo.

castellana

 
f. Señora de un castillo.
Mujer del castellano.
métr. Copla de cuatro versos de romance octosílabo.

castellana

(kaste'λana)
sustantivo femenino
copla de cuatro versos de romance octosílabo Recítame una gallarda castellana.
Traducciones

castellana

castellana
Ejemplos ?
“Se obedece, pero no se cumple”, la clásica fórmula castellana de rebeldía dentro del orden aplicábase prácticamente en el caso.
Es de obligatorio cumplimiento en las instituciones públicas y privadas, hasta el ciclo diversificado, la enseñanza de la lengua castellana, la historia y la geografía de Venezuela, así como los principios del ideario bolivariano.
¡On blonda Castellana, que en los torneos galantes aclamaron la Reina de Belleza sin par, los bravos fijosdalgos, los de los tiempos de antes, los de la espada al cinto, los del porte elegante, que por una sonrisa se dejaban matar.
Por esto no es purista nuestra actitud al estar en desacuerdo con el orgullo de los facilones que piensan alienadamente en lo que nefastos traductores ignaros urge-ganar-pesos y medios masivos de información descuidados dan por lengua castellana, sino una intención didáctica de preparar al estudiante de la clase de español, en el acercamiento científico a la lengua que hablamos para analizar y explicar de modo reflexivo sus transformaciones y enriquecer válidamente sus combinatorias.
La lengua castellana, pues, no tiene ni alfa ni beta como nombres de sus letras (como tampoco alef o beth), sino su equivalencia en “a” y en “b” (be), sin embargo, por generalización se dice orden alfabético a la secuencia del abecedario latino y por derivación, al que se utiliza en castellano.
Por lo anterior, y a sabiendas de la dinámica evolutiva de una lengua, que sí es de todos; sólo el habla o el estilo son uso personal de la misma y por tanto tan propios, que a veces alguien impone conductas verbales con rostro de inocente desde la amplificación “aristocratizadora” de los medios, me atrevo, como profesor didacta amoroso de nuestra lengua y de otras también, a decir que la creatividad de los individuos que la usan y comprenden las funciones de su sistema comunicativo, resulta distinta a la de quienes fomentan calcados deformantes y que en general, acaso sin proponérselo, difunden crasos errores y horrores traidores de la estructura de la lengua española, y mejor castellana, por su origen.
A la postre, tuvo que ceder; y así el señor de la Reguera como su coro de canónigos casi se caycron de espaldas al leer el Breve, en latín, con el auténtico sello, y la traducción castellana debidamente legalizada, documentos ambos que á la vista tengo, yo el tradicionista, y de que doy fe en toda forma y como en derecho se previene.
Vagó durante algún tiempo por diversos barrios de la naciente nueva ciudad, como perdido, hasta que pareció encontrar lo que buscaba, un lugar... Ahora, casas a la usanza castellana se levantaban con las mismas piedras que habían servido a los TEOCALLIS.
Por eso no se asustan los curiosos lingüistas, gozosos y privilegiados descriptores, como los botánicos o los zoólogos, de los registros que se dan en barrios, pueblos, regiones donde con “lupa-auditiva” disfrutan de sus investigaciones: Formas dialectales que marcan a los usuarios con sus respectivos tarjetones etnogeográficos. La lengua castellana goza de perfecta salud, dijo un sabio que escribía con notable “corrección” e impecable estilo.
La castellana medieval de las leyendas romántico-caballerescas, perfumada con azafrán o con alhucema, aspiraría en vano los botes de tocador usados por la mujer moderna.
1º.–Se establece en esta ciudad una Universidad y un Colegio de educación, al cual se destina el edificio material del convento de San Francisco, fundándose por ahora, una clase de Gramática latina y Castellana, de Filosofía y de Moral, cuidando el Poder Ejecutivo de ir estableciendo las más que correspondan a otros ramos científicos a proporción de los progresos que se hagan y del estado de los jóvenes educandos.
entona la vibrante, y amorosa canción, que en su pecho ha nacido, como una flor erótica como una roja rosa, perfumada y exótica, para que tú la pongas, en tu ducal blasón. ¡On blonda Castellana!...