Ejemplos ?
Capitán Hardy, no puede usted rehusarme lo que le pido... ¡No, no puede! ¡No pesa casi nada.... apenas una nada! ¡Por la madre que le dio a luz, por el amor del cielo, por lo que más quiera...
Porque las canas y mis salidos huesos en toda la noche dejaron de rifar y encenderse, que con mis trabajos, males y hambre, pienso que en mi cuerpo no había libra de carne; y también, como aquel día no había comido casi nada, rabiaba de hambre, la cual con el sueño no tenía amistad.
El abuelo se detuvo. Enrique aprovechó para insistir: -No come casi nada..., mira lo flaco que está. Además, desde que Efraín está enfermo, me ayudará.
Hasta he visto un libro titulado: «Elogio de la sal», en el que su sabio autor exagera las maravillosas cualidades de la sal y los grandes servicios que presta al hombre. En pocas palabras: no encontrarás casi nada que no haya tenido ya su panegírico.
Creo que podría hacerlo, sólo con saber por dónde empezar.» Y es que, como veis, a Alicia le habían pasado tantas cosas extraordinarias aquel día, que había empezado a pensar que casi nada era en realidad imposible.
Los mencionados indios de Machala se posesionaron de este sitio, llevando una vida primitiva, perdida en el laberinto de los tiempos, de la cual, casi nada se ha podido saber.
De nuestra parte, casi nada tenemos que agregar sobre la obra de la educadora Zoila Leticia Molina Celi, que honra con su efigie las páginas de este libro.
Propongo al pueblo que se cambie de la siguiente manera: “El Poder Ejecutivo se ejerce por el Presidente o Presidenta de la República, el Primer Vicepresidente o Primera Vicepresidenta...”, –aquí ustedes podrán ver un cambio importante, y les voy a decir algo, esta propuesta la hice hace ocho años y la Constituyente no la consideró, y yo andaba tan ocupado aquel primer año que no insistí en casi nada, sólo dejé al criterio de la Asamblea Nacional Constituyente, y aquí hay un buen número de constituyentes que recordarán esos debates mucho mejor que yo– “...
- No sabía de ninguno que lo hiciera - dijo Alicia muy amablemente, contenta de haber iniciado una conversación. - No sabes casi nada de nada - dijo la Duquesa- .
El turismo, la hotelería, el Pico Bolívar, Canaima, Los Roques, todo eso tiene que dar dividendos. Ahora cuando eso está en manos del sector privado no le queda casi nada al Estado, si acaso, si pagan, los impuestos, si acaso.
Poco tardaron en conocer las caritativas hembras que el gallardo capitán no estaba muerto, sino meramente privado de conocimiento y sentidos, por resultas de un balazo que le había dado de refilón en la frente, sin profundizar casi nada en ella.
Y viniendo él con la cruz y agua bendita, después de haber sobre él cantado, el señor mi amo, puestas las manos al cielo y los ojos que casi nada se le parecía sino un poco de blanco, comienza una oración no menos larga que devota, con la cual hizo llorar a toda la gente como suelen hazer en los sermones de Pasión, de predicador y auditorio devoto, suplicando a Nuestro Señor, pues no quería la muerte del pecador, sino su vida y arrepentimiento, que aquel encaminado por el demonio y persuadido de la muerte y pecado, le quisiese perdonar y dar vida y salud, para que se arrepintiese y confesase sus pecados.