cascajo


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cascajo

1. s. m. Conjunto de fragmentos pequeños de piedras u otras cosas que se quiebran. guijo
2. Conjunto de frutos de cáscara seca, como piñones, almendras o avellanas.
3. coloquial Cualquier trasto o mueble viejo o inservible el coche que se compró es un cascajo. cacharro
4. Moneda fabricada con una aleación de plata y cobre.
5. estar hecho un cascajo coloquial Sentirse achacoso o enfermo estoy hecho un cascajo por culpa de la gripe.

cascajo

 
m. Guijo, fragmento de piedra y de otras cosas que se quiebran.
Conjunto de frutas de cáscara seca.
Vasija, trasto o mueble roto e inútil.
fig.Moneda de vellón.
Casa vieja.
Estar hecho un cascajo. loc. fig.Estar decrépito.
Traducciones

cascajo

rubble, brokenstones, chippings, road‐metal, stone‐chippings, gravel, grit, rubbish

cascajo

gravier

cascajo

SM
1. (= grava) → gravel, piece of gravel
2. [de vasija] → fragments pl, shards pl
3. (= trasto) → junk, rubbish, garbage (EEUU)
estar hecho un cascajoto be a wreck
Ejemplos ?
A él le envolveré en abundante arena, derramando en torno suyo mucho cascajo; y ni siquiera sus huesos podrán ser recogidos por los aquivos; tanto limo amontonaré encima.
las raíces prisioneras de la tierra aletargada fugarán su libertad de polen subversivo y derruyendo mortajas adheridas a sus ansias –sarcófagos de máscaras cobardes vigilantes– despojándose de cárceles íntimas de sombras –pétalos falsificados de amoríos– sembrarán florestas en celajes comuneros y sobre el cascajo de la historia yerta –mitos quinceañeros de carnales compras...
La viña donde se hiele, y la tierra donde se riegue. Vendimia en enjuto cogerás vino puro. Ni viña en bajo, ni trigo en cascajo. Por San Mateo vendimian cuerdos y sandíos (sandios).
16 Quítale su ropa al que salió por fiador del extraño; Y tómale prenda al que fía la extraña. 17 Sabroso es al hombre el pan de mentira; Mas después su boca será llena de cascajo.
Los derechos, determinados por la Ley, sobre extracción de arena, piedra de cantera, tosca, arcilla, coral, cascajo y piedra caliza.
Además, con el conocimiento perfecto de todos estos territorios, debemos aclarar que, en todas estas pampas fronterizas se anota la presencia de grandes cantidades de arena muerta, que según estudios geológicos no obedecen a ríos que han surcado en crecientes sino que el arenal es el resultado de dos causas, indudablemente: Primero el acarreo de materiales rocosos que constantemente trae los ríos desde las alturas, y que bajo la acción de las crecientes estos materiales, juntamente con grandes cantidades de arena, se regaron en toda esta llanura simulando cauces de ríos. La segunda causa obedece a los aguajes marinos que empujan hacia el interior, arena y cascajo en grandes cantidades.
Hoy mismo (1883) asegúrannos que se ha organizado una sociedad para echar a un lado la pigricia de nueve a diez mil metros cúbicos de arena, cascajo y piedra, confiando en que al fin de la tarea (que no es magna, pues ni demanda largos meses ni subido desembolso) se descubrirá la entrada a la mina de tradicional riqueza, y no habrá más que hacer que llenarse de oro los bolsillos.
Su sepulcro está cubierto de arena fina hasta cierta altura: encima hay una palizada de pacays y sobre éstos gran cantidad de esteras de caña, piedras, barra y cascajo.
Depositar en cauces y otros cuerpos de agua de propiedad nacional, materiales pétreos y desperdicios de éstos, incluyendo escombro y cascajo, u otros desechos en forma permanente, intermitente o fortuita; IV.
En medio de pedruscos la ceniza acurrucó sus espejismos en la grava y su carne de cascajo se hizo estatua, pétrea estatua de un desierto que estampaba a carcajadas, las escorias de sus ruinas, sus escombros...
La servilleta a este otro lado, en el suelo las botellas, va trayéndonos la moza las viandas; se conversa un rato; se bebe siempre que los gaznates se secan o se atraviesa el bocado; si empalagan las menestras, a la izquierda está la fruta, y el cascajo a la derecha; se hace boca al hipocrás, y, sin voces ni etiquetas, cenamos como señores...» Estos versos, de un lindo sainete de don Ramón de la Cruz, expresan gráficamente, aunque sólo sea en proyecto, las puras alegrías que disfrutan los clásicos manolos y chisperos de Madrid durante la noche llamada buena.
15 Hartóme de amarguras, embriagóme de ajenjos. 16 Quebróme los dientes con cascajo, cubrióme de ceniza. 17 Y mi alma se alejó de la paz, olvidéme del bien.