casa solariega

Traducciones

casa solariega

zámek

casa solariega

herregård

casa solariega

Herrensitz

casa solariega

αρχοντικό

casa solariega

mansion, stately home

casa solariega

yleisölle avoin kartano

casa solariega

manoir

casa solariega

otmjena kuća

casa solariega

大邸宅

casa solariega

대저택

casa solariega

landhuis

casa solariega

prakthjem

casa solariega

rezydencja

casa solariega

mansão

casa solariega

herrgård

casa solariega

คฤหาสน์หลังใหญ่

casa solariega

malikane

casa solariega

nhà cổ

casa solariega

豪华古宅
Ejemplos ?
Centro de la Judería.;Archivos Archivo Histórico de la ciudad El Archivo Histórico Provincial está situado en una antigua casa solariega junto a la iglesia de San Quirce y fue creado en 1947 para albergar los registros protocolarios de la provincia.
La celda superior izquierda posee en campo de gules cuatro espadas de plata contrapuntadas en imitación al escudo de armas de la casa solariega de los Guzmán, última familia que ostentó el título de Señores de Caleruega antes del privilegio rodado de Alfonso X el Sabio.
En Santa María de los Caballeros, y a su lado, en Navarregadilla, a 7 kilómetros de su casa solariega de El Barco, nació el clérigo Pedro de la Gasca, hijo de Juan Jiménez y de María Gasca.
El Museo del Juguete de Cataluña se inauguró en el año 1982 en las dependencias del antiguo Hotel París (antigua casa solariega del Barón de Terradas), en la Rambla de Figueras.
Se ha llegado a decir que, acaso, la primera fundación de Piñas estaba simbólicamente representada por una vieja casa solariega, o casa de hacienda de señorío español, incrustada en el corazón de un bosque intocable por la mano del hombre.
Mas para crear es necesario que la nación, como el hombre, se recojan y mediten, y España ha de reconcentrar todas sus fuerzas y abandonar el campo estéril, en el que hoy combate por un imposible, con armas compradas al enemigo. Nos ocurre como al aristócrata arruinado que trata de restaurar su casa solariega hipotecándola a un usurero.
Doña Catalina pasaba cuatro meses del año en su casa solariega de San Jerónimo, y al regresar a Lima lo hacía en una litera de plata y escoltada por trescientos indios.
Difieren asimismo sobre la causa de la larga y no interrumpida ausencia del hijo, atribuyéndola unos a la viudez más alegre que recoleta del padre, para la cual hubiera sido estorbo o escándalo la presencia del hijo, y atribuyéndola otros al despego y a la soberbia de éste, que vivía en Madrid como caballerito muy elegante e ilustre que hablaba de su casa solariega y que repugnaba volver al lugar a ver la plebeya ordinariez de su padre y la primitiva y fundamental zapatería, tenazmente conservada.
Compartían mis únicos amores la amante compañera, la patria idolatrada, la casa solariega, con la heredada historia, con la heredada hacienda.
Por entenderlo de otro modo han vivido los republicanos en un Aventino sempiterno, haciendo de una posada su casa solariega y negándose a colaborar positivamente en lo que es para nosotros substancial: la organización española.
En una de las callejas más oscuras y tortuosas de la ciudad imperial, empotrada y casi escondida entre la alta torre morisca de una antigua parroquia mozárabe y los sombríos y blasonados muros de una casa solariega, tenía hace muchos años su habitación raquítica, tenebrosa y miserable como su dueño, un judío llamado Daniel Leví.
La casa solariega en que nacieron nuestros antepasados se destruye y derrumba a través de los años; así también las instituciones de los pueblos, con la marcha ascendente del progreso, se envejecen y terminan por no corresponder a sus actuales y premiosas necesidades.