cartel


También se encuentra en: Sinónimos.

cartel

(Del cat. cartell.)
1. s. m. Lámina de papel, tela u otros materiales en que se anuncia o se avisa de alguna cosa es un cartel publicitario muy provocativo. póster
2. Cartulina con letras, sílabas o palabras en grandes caracteres que se usaba para enseñar a leer.
3. PESCA Red grande para pescar sardinas.
4. ser de o tener mucho o poco cartel Gozar o no de fama o predicamento la folklórica, que es de mucho cartel, se ha casado con un torero que tiene poco cartel.
5. tener o ser de buen cartel coloquial Tener una persona buena reputación.

cartel

 
m. Papel o manuscrito que se fija en un paraje público para hacer saber alguna cosa, o que sirve en las escuelas para enseñar a leer.
Pasquín.
Red para pescar sardinas.

cartel

(ka'ɾtel)
sustantivo masculino
1. anuncio con fines informativos o publicitarios cartel publicitario
2. reputación de una persona tener buen cartel
3. asociación ilegal de empresas cartel de narcotraficantes

cartel

(ka'ɾtel)
sustantivo masculino
1. anuncio con fines informativos o publicitarios cartel publicitario
2. reputación de una persona tener buen cartel
3. asociación ilegal de empresas cartel de narcotraficantes
Sinónimos

cartel

sustantivo masculino

cartel

sustantivo masculino
Traducciones

cartel

plakát

cartel

plakat

cartel

juliste

cartel

poster

cartel

ポスター

cartel

포스터

cartel

poster

cartel

plakat

cartel

plakat

cartel

poster

cartel

affisch

cartel

ป้ายโฆษณา

cartel

poster

cartel

áp phích

cartel

海报

cartel

плакат

cartel

海報

cartel

פוסטר

cartel

SM
1. (= póster) → poster
el cartel del Festivalthe poster for the Festival
"se prohíbe fijar carteles"stick no bills, post no bills
ser cabeza de cartelto be top of the bill
en cartel: esa película ya no está en cartelthat film is not showing yet, that film is not on yet
"Cats" lleva años en cartel"Cats" has been running for years
2. (= letrero) → sign
no vi el cartel de "prohibido fumar"I didn't see the no smoking sign
3. (= fama) tener cartelto be well known
un torero de cartela star bullfighter
Ejemplos ?
Y, sigún me contó a mí mi pairino, el señor Toño el Clavija, al que ustés conocerán porque es más conocío que la ruá y tiée un puesto de berza pela por medio con el de Antoñico el Cerrojazo, que tamién se las trae, poique ese Cerrojazo fue el que mató a Toñico el Cardenales en la calle de la Armona, que ustés oirían contar la faena poique la cosa dio mucho ruío y con razón, poique el Cardenales la pintaba de retaco sin seguro y además le había dao mucho cartel el haberle quitao como le quitó a un tal don Curro la jembra que tenía...
Y todos en la mirada vidriosa lucen la hipnosis de una programación encartelada de sueños tontos: Un vestido como aquél; pantalones como ésos; un perfume como el mío, un cigarro como el de él, una casa como la suya; una hembra como la del cartel; un macho como el de los calzones mini y una oración inescuchable, pero que se oye: Ayúdame.
SUNTO CONCLUIDO El 2S de Septiembre de 1814 alzóse en la ciudad de La Paz un poste, colgado del cual se balanceaba un cadáver sobre cuya frente, y á guisa de Inri, habían puesto un cartel con estas palabras: Asunto concluido.
El 8 de Junio, día en que se celebraba la octava de Corpus, se retire el cartel de excomunión, y el Provisor declaró absuelta e incorporada al seno de la Iglesia á la aristocrática dama que no tuvo pepita en la lengua para llamar zambo, y borrico, y majadero, a todo un ministro del altar.
Y a querer también, hubiera podido vengarse Rosario de su marido, que como dueña y señora que era de su cuerpo gentil y lleno de tentadoras arrogancias, de ojos oscuros, grandes y acariciadores; de pelo rubio y abundantísimo, de tez ligeramente atezada y, además, de una cara llena de ángel y de rocío, de una voz grata y rítmica, fueron muchos y de los de más cartel los mozos del barrio que habíanse dedicado a cimbelearla sin lograr elevar sus pendones en la inexpugnable fortaleza.
Tú suponte que yo, Paco el Piri, un gachó que ni debe ni teme, con veinticuatro años no cumplíos entoavía, con un corazón más grande que un bocoy; un mozo que se ha criao en los mejores pañales, que tiée una barbería a la que no hay hombre de cartel en to el barrio, que no vaya a soltar er pelo y a que le enjabonen los carrillos; un hombre por el cual, y no es alabancia, subirían descalzas las mejores mozas del distrito a la mismísima cresta del Calvario; el hijo de mi mare, en fin, acaba de sufrir un sofión de Pepa la Golondrina, que le ha puesto encarná jasta la punta del pelo.
Vasco Godines, que era el azuzador de los celos de Robles, se presentó un día en Potosí y clavó en la puerta de Meneses un cartel en que don Martín exigía que, si don Pablo no que- ría batirse en duelo, declarase en presencia de Pedro Portu- gal, de Hernando Panlagua y de otros caballeros, que él no era hombre para haber requerido de amores á doña Juana de los Ríos; porque si lo hiciera, ella era persona tal que le pelara las barbas y diera de chapinazos; y que, para satisfa- cer á Robles, estaba pronto á rendirle la daga que llevaba al cinto.
Un farol colocado sobre la cabeza del martirizado caballero permitía leer el siguiente cartel: «Aquí estará colgado Besanilla, hasta que venga la insurgente gavilla».
Y una explosión de risa resonó en la taberna de la de los Chícharos celebrando la astucia del Toneles y la derrota del Matita de Poleo, uno de los hombres más bonitos y de más cartel del barrio de la Victoria.
Y estábase el problema sin despejar su incógnita: Colón, que no alardeaba de sabio de cartel, pero que en Dios y en su ánimo e intuición fiaba, en cuanto pudo, echóse del mar a sorprender aquel secreto cósmico, que consistir debía según del haz del agua la curva redondez, en que la tierra era no más que un astro, como los que rodar del cielo por el azul se ven.
El 12 de octubre de 1827, Lavalleja que, volviendo por los fueros de la orientalidad – suprema ley – había desterrado, sin forma de juicio, de la Provincia a los doctores Ferrara y Ocampo, autores del plan a que me referí antes y que puede leerse íntegramente en la “Crónica Política y Literatura de Buenos Aires” de los días 11 y 12 de setiembre del mismo año, se presentó inopinadamente en Canelones a reclamar su puesto de Gobernador legítimo y cerrar la sede la H. Sala, colocando en su puerta el harto merecido cartel de “Casa que se alquila” .
En- tonces contestó al cartel de Robles diciéndole que estaba pron- to á salir al campo y darle la satisfacción que fuese justa y que, si oyéndolo no se daba por satisfecho del supuesto agra- vio, se batirían en camisa, con espada y daga.