Ejemplos ?
Es la noche del 24 de diciembre: ya la grave campana de Santángelo se prepara a herir doce voces el aire y la carroza pontifical, sin escolta, sin aparato, se detiene al pie de la escalinata de Trinità.
Con el pensamiento me veía en una dorada carroza con lacayos; veía las corporaciones gremiales con sus escudos, desfilando al son de las bandas y bajo las banderas, y me encontraba en los alegres salones navideños, disfrazado y jugando a prendas.
Y a la señora generala parecía que se le oyeran rechinar los huesos cuando se dirigía en su carroza al baile de la Corte, toda tiesa y envarada.
En efeto, tantas y tales razones le dijo, que la pobre Cornelia se dispuso a seguir su parecer; y así, en menos de cuatro horas, disponiéndolo el ama y consintiéndolo ella, se vieron dentro de una carroza las dos y la ama del niño, y, sin ser sentidas de los pajes, se pusieron en camino para la aldea del cura; y todo esto se hizo a persuasión del ama y con sus dineros, porque había poco que la habían pagado sus señores un año de su sueldo, y así no fue menester empeñar una joya que Cornelia le daba.
Iban con ella Clotaldo y su mujer, y Ricaredo, en la carroza, y a caballo muchos ilustres parientes suyos. Toda esta honra quiso hacer Clotaldo a su prisionera, por obligar a la reina la tratase como a esposa de su hijo.
Pero Carlos, echando una última ojeada al arnés, vio algo caído entre las piernas de su caballo; y recogió una cigarrera toda bordada de seda verde y con un escudo en medio como la portezuela de una carroza.
"Te conozco, Señor, aunque viajas de incógnito, y a tu paso de aromas me quedo sordomudo, paralítico y ciego, por gozar tu balsámica presencia. "Tu carroza sonora apaga repentina el breve movimiento, cual si fuesen las calles una juguetería que se quedo sin cuerda.
También deben recordar la última carroza, que desfiló ese día, era una inmensa burbuja - llena de chicos con computadoras, de científicos – porque era precisamente el eslabón de esos 200 años de historia con lo que venía: la ciencia y la tecnología.
Un alma santa flota sobre el río Estigia, y tú, Guy de Vere, ¿no tienes lágrimas?. ¡Llora ahora, o nunca más! ¡Mira! Encima de ésta rígida y lúgubre carroza, duerme tu amor!. ¡Lenore! ¡Venid!
Un hombre honrado que, deprisa y corriendo, con la moza se casó de un señor encopetado; a quien, en vez de darle una coroza, un destino le dieron, y se mama dos mil duros, y gajes, y carroza.
Y, como habían oído decir a don Juan que él y su hermano no habían de seguir el camino derecho de Ferrara, sino por sendas apartadas, quisieron ellas seguir el derecho, y poco a poco, por no encontrarse con ellos; y el dueño de la carroza se acomodó al paso de la voluntad de ellas porque le pagaron al gusto de la suya.
Con este adorno riquísimo, y con su gallarda disposición y milagrosa belleza, se mostró aquel día a Londres sobre una hermosa carroza, llevando colgados de su vista las almas y los ojos de cuantos la miraban.