carrito

carrito

(ka'rito)
sustantivo masculino
coche pequeño carrito de supermercado
Traducciones

carrito

kočárek

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klapvogn

carrito

Buggy

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rattaat

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poussette

carrito

dječja kolica

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一頭立て軽装馬車

carrito

경마차

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buggy

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wózek

carrito

barnvagn

carrito

รถเล็กไม่มีประตู

carrito

puset

carrito

xe đẩy trẻ em

carrito

婴儿车

carrito

SM
1. (para llevar cosas, en supermercado) → trolley, cart (EEUU); (en hotel) → tea trolley, serving trolley
carrito de bebidasdrinks trolley
carrito de golfgolf trolley
carrito de postresdessert trolley
2. (Caribe) (= taxi) → taxi
Ejemplos ?
Pienso que van a usar baterías en sus automóviles dentro de un tiempo razonable. Y su automóvil no va a parecer un carrito de golf.
EX STAR El ser humano ha perdido altura me repito Hoy se conforma con las promesas de la pequeñez. Todo cabrá en tu carrito sabiéndotelo acomodar.
o sé nada; pero creo que pensaba seguir corriendo pasta Dover cuando renuncié a la persecución del muchacho del carrito y tomé el camino de Greenwich.
En esto vi a un muchacho de piernas largas, que llevaba un carrito enganchado a un burro y que estaba cerca del obelisco en el camino de Blackfriars; al pasar me encontré con su mirada y me preguntó si le reconocería bien si le volvía a ver, aludiendo sin duda a la fijeza con que le había examinado.
Fueron juntos al prado, donde permanecieron hasta la noche; entonces ya por vanidad, ya porque habían comido demasiado, no quisieron volver a pie a su casa, y el gallo se vio obligado a hacer un carrito con cáscaras de nuez.
Una tienda de campaña, formada de un pedazo de arpillera tendido en las varas empinadas de un carrito, indicaba que hasta pasteleras habían venido de lejos, prueba evidente de que sería todo un éxito la reunión.
Varias veces, habló de darme en propiedad unas cien cuadras de campo; pero pasó el tiempo; y después no se habrá acordado...» A los dos días, ensilló y puso en las varas de un carrito prestado el overo negro, caballo de confianza, viejo compañero de muchos años y, muy capaz de comprender todo lo serio de su misión; el picazo en la cadena y el petizo zaino de ladero.
Y como se podrán imaginar, particularmente en las grandes ciudades, si la gente usa la electricidad para conducir su auto. y por cierto, el auto no va a parecer un carrito de golf.
Estamos invirtiendo en baterías avanzadas, para que algún día puedan enchufar su auto y manejar las primeras 40 millas con electricidad. y su carro no va a parecer un carrito de golf.
En la cáscara de la castaña había escrito: «Modestia.» Pablito se apresuró a abrir la suya y dentro sólo halló un papel con estas letras: «Testarudo.» La segunda castaña que había en el zapatito de Pablito se abrió a su vez y apareció un carrito pintado de amarillo y encarnado...
Al amanecer, se ató un carrito con tres buenos caballos, se cargó en él el pintoresco ataúd, y se marcharon, en medio del silencio de la concurrencia, más atontada por una noche sin sueño que respetuosa de la muerte, don Agustín, sentado en el carro, y el viejo don Anselmo, a caballo, para cuartear, en caso de apuro.
Don Juan Antonio se precipita; a gritos, llama a los dependientes; pide un banco, un cajón, para que se bajen del carrito misia Tomasa, una señora muy gorda, y dos de sus hijas: Ceferina, en toda la flor de sus diez y siete años, cuyos morenos encantos no sufren de la ausencia de corsé, siéndoles, sí, fatales, el corte tosco del vestido de percal muy relavado, las medias mal estiradas en los botines a la crimea, enormes y sin lustrar, y el pañuelo de algodón floreado que le tapa toda la cabeza, dejando apenas pasar el relampagueo de sus ojos; y Concepción, una niña de trece años, pintona, como dicen entre dientes, allá en un rincón, dos viejos gauchos mirones.