carretela

carretela

(Del ital. carrettella.)
1. s. f. Coche de caballos descubierto, de cuatro asientos, caja poco profunda y cubierta plegable los recién casados se pasearon por la ciudad en carretela.
2. Chile Vehículo de dos o cuatro ruedas que se usa para acarrear o trasladar bultos.

carretela

 
f. Coche de cuatro asientos, con caja poco profunda y cubierta plegadiza.
Traducciones

carretela

carrozzella

carretela

SF
1. (Hist) → coach, carriage
2. (CAm) (= carro) → cart
Ejemplos ?
Con este trascendental paso, se aseguró para los machalinos una nueva era en la atención espiritual, con misas frecuentes, servicios de confesionario, atención de matrimonios y defunciones, poniendo fin a un sistema en que los sacramentos y ritos de la Iglesia eran precarios y distanciados, quedando sólo el recuerdo de las misas que, esporádicamente, realizaban los sacerdotes venidos de Rancagua en carretela.
Entre aquellos olivares que Torreblanca domina y ciñen de un lado y otro el camino de Sevilla, por un atajo atraviesa, para llegar más de prisa, una carretela verde con una gran baca encima; toda cubierta de barro, tableros, muelles y viga, de barro seco y reciente y de tierras muy distintas.
Alfonso Karr y Enrique Murger, a quienes ya he citado, y Chamfleury y otros escritores franceses de aquel tiempo, habían puesto de moda la pobreza de los literatos y artistas, o sea la Sublime Bohemia del barrio latino de París, y nuestros seis andaluces, con su deliberado desarreglo, con su terquedad de no aceptar nada de sus familias, con su costumbre de no trabajar hasta que se veían sin dinero, y con su manía de gastar como unos príncipes todo lo que ganaban, sin guardar ni un maravedí para la segunda semana del mes, despilfarrándolo, ora en grandes banquetes, ora en paseos en carretela...
Si aquélla y yo tuviéramos una carretela como ésta, la cerrábamos de modo que ni Cristo nos viera, y hacíamos cuenta que la carretela era la cama de matrimonio.
Una señora de unos cuarenta años, que iba sola en una carretela con escudo nobiliario, triste, aburrida se animó al ver a Blindado, se irguió y le saludó con el abanico y con la gracia del mundo.
Sobre tu Capital, cada hora vuela ojerosa y pintada, en carretela; y en tu provincia, del reloj en vela que rondan los palomos colipavos, las campanadas caen como centavos.
Otras mariposas mayores, rota ya la crisálida de los abrigos de terciopelo y pieles, cruzan al mismo tiempo el espacio en carretela descubierta, pero con rapidez suma, como para librarse de los impertinentes flechazos de sus adoradores de la clase media de a pie.
Falta de libertad, que era la muerte para ese hombre que no sentía el amor, que no entendía la virtud, que no sabía el alfabeto, que no usaba caballo ni carretela, ni tren, para movilizarse leguas arriba o leguas abajo, buscando un jornal, un compañero o una trilla.
Mucha gente en los balcones está, mostrando en sus gestos sorpresa de que en tal día llegue a la casa un viajero. Párase la carretela; la puerta está abierta, yermos el ancho portal y el patio; reina en la casa el silencio.
Ayuntamiento acompañada de una sección de caballeria de la Milicia Nacional y la de la del Ejército, para escoltar al Invicto Caudillo, quien se trasladará á una carretela abierta preparada de antemano: el Excmo.
Siempre encerrada en su casona, sólo se le veía salir hacia la capital en una carretela conducida por ella misma y luego de dos semanas, retornar con talegas de mercancías que enseguida ponía a la venta.
La señora Pepa, que continuaba atisbando por ver si Perico se asomaba a los balcones, vio al anochecer que volvía la carretela con don Juan y el otro caballero; y como notase que éste la saludaba muy a lo señor, se llenó de admiración y volvió a decir para sí: -¿Quién será el otro caballero?