carpintero


También se encuentra en: Sinónimos.

carpintero, a

(Del ant. carpentero < lat. carpentarius, carpintero de carretas < carpentum, carro.)
1. s. CARPINTERÍA, OFICIOS Y PROFESIONES Persona que por oficio trabaja y labra la madera, construyendo puertas, ventanas y muebles.
2. carpintero campestre ZOOLOGÍA Ave insectívora de plumaje pardusco, con listas transversales. pico
3. carpintero de armar o de obra de afuera CARPINTERÍA El que hace entramados o armazones de madera para obras de construcción.
4. carpintero de ribera CARPINTERÍA El que trabaja en obras navales. calafate

carpintero -ra

 
m. f. art. y of. El que tiene por oficio trabajar y labrar la madera.

carpintero, -ra

(kapin'teɾo)
sustantivo masculino-femenino
persona que trabaja con la madera carpintero de muebles
Traducciones

carpintero

дърводелец

carpintero

carpenter, joiner

carpintero

menuisier

carpintero

asztalos

carpintero

tesar

carpintero

tesař

carpintero

tømrer

carpintero

puuseppä

carpintero

tesar

carpintero

大工

carpintero

목수

carpintero

snekker

carpintero

stolarz

carpintero

grovsnickare

carpintero

ช่างไม้

carpintero

marangoz

carpintero

thợ mộc

carpintero

木匠

carpintero

木匠

carpintero

נגר

carpintero

SM
1. (Téc) → carpenter
carpintero de blancojoiner
carpintero de buqueship's carpenter, shipwright
carpintero de carretas, carpintero de prietocartwright, wheelwright
carpintero de ribera = carpintero de buque
2. (Orn) → woodpecker
Ejemplos ?
Según los instrumentos que manejaba, sabíamos quién era. Era el Carpintero o el Lañador o el Vidriero. Había sobre todo uno que nos parecía un ser poderoso y envidiable; trabajaba acurrucado, en silencio, y de cuando en cuando encendía una linternita de la cual salía al punto un sonoro vendaval con una frenética lengua de fuego que lamiendo los metales se los comía.
Recuerdo, entre otros milagros sustanciosos y morrocotudos relatados por el padre Pastrana, el que se realizó con una honrada paisana mía que anhelaba tener fruto de bendición, y a la que bastó para alcanzar redonda, de vientre poner sobre éste la capa del santísimo carpintero.
26.- Oficiales de Mar, de la carrera, de las Indias, General Almirante, Escribano Mayor, Piloto Mayor de la flota, Pilotos Ordinarios de Navíos, Maestros de Navíos, Capitanes de Navíos, Marineros, Lombarderos, Grumetes, Pajes, Oficios de la Armada, Paraguarda de la carrera, de las Indias; General Almirante, Tesorero, Contador, Veedor, Piloto Mayor, Escribano Mayor, Pagador, Alguacil, Capellanes, Medico, Cirujano, Capitanes de Navíos, Alférez, Sargentos, Cabos de Escuadra, Pífano, Atambor, Soldados, Maestres de Navío, Contramaestre, Despensero, Guardián, Calafate, Carpintero, Tonelero, Alguacil del Agua, Escribano de Raciones, Barbero, Condestable de la Artillería, Astilleros, Trompetas, Marineros, Grumetes, Pajes.
6.3. ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, Joset, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?
Según su diferente posición social, vestían fracs, levitas, chaquetas, chaqués; buenos trajes que conservaban como recuerdo de familia y que no salían del armario más que en las solemnidades; levitas con grandes faldones flotando al viento, de cuello cilíndrico y bolsillos grandes como sacos; chaquetas de grueso paño que combinaban ordinariamente con alguna gorra con la visera ribeteada de cobre; chaqués muy cortos que tenían en la espalda dos botones juntos como un par de ojos, y cuyos faldones parecían cortados del mismo tronco por el hacha de un carpintero.
Y se pone a nadar como en el baño; o a hacer como que cepilla la baranda de la cama, porque va a ser carpintero; o rueda por la cama hecho un carretel, con los rizos rubios revueltos con las medias coloradas.
Heme aquí que pensaba con este pobre y triste remedio remediar y pasar mi lacería, y estaba ya cuanto que alegre y de buena ventura; mas no quiso mi desdicha, despertando a este lacerado de mi amo y poniéndole más diligencia de la que él de suyo se tenía (pues los míseros por la mayor parte nunca de aquella carecen), agora, cerrando los agujeros del arca, ciérrase la puerta a mi consuelo y la abriese a mis trabajos.” Así lamentaba yo, en tanto que mi solícito carpintero con muchos clavos y tablillas dio fin a sus obras...
Hay en la Ciudad un carpintero, un sastre, dos zapateros; no hay curtidores ni tenerías, más de que los zapateros curten badanas de venados, que vale cada una 6 u 8 reales; de éstas hacen botas y zapatos.
Pues, señor, es el caso que, Dios sabe cómo, el leño de mi cuento fue a parar cierto día al taller de un viejo carpintero, cuyo nombre era maestro Antonio, pero al cual llamaba todo el mundo maestro Cereza, porque la punta de su nariz, siempre colorada y reluciente, parecía una cereza madura.
Si son parisienses o madrileños, vayan al Prado, de faroles, o vayan a Tortoni, de sorbetes. ¡Estos hijos de carpintero, que se avergüenzan de que su padre sea carpintero!
El pobre Bernardo, carpintero de aldea, a fuerza de trabajo, esmero, noble ambición, había ido afinando, afinando la labor; y D. Benito el droguero, ricacho de la capital, a quien Bernardo conocía por haber trabajado para él en una casa de campo, le ofreció nada menos que emplearle, con algo más de jornal, poco, en la ciudad, bajo la dirección de un maestro, en las delicadezas de la estantería y artesonado de la droguería nueva que D.
Un día, en que llamaron a un carpintero por inevitable precisión, éste puso la cuenta de su trabajo encabezando así: «A Salvador Fene, deben las señoritas de Cutres...».