carmesí


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carmesí

(Del ár. qarmazi < qarmaz, cochinilla < persa kirm, gusano.)
1. adj. De color rojo intenso y oscuro se le puso el rostro carmesí por la vergüenza.
2. s. m. Color carmín o rojo intenso y oscuro, como el del quermes animal el torero iba vestido de oro y carmesí.
3. Polvo de este color.
4. TEXTIL Tela de seda roja las vestimentas eran de brocado y carmesí.
NOTA: En plural: carmesíes

carmesí

 
adj.-m. Díc. del color parecido al de la grana, dado por el quermes animal.
adj. De color carmesí.
m. Polvo de color de la grana quermes.

carmesí

(kaɾme'si)
abreviación
que es de olor rojo intenso rubí carmesí
Sinónimos
Traducciones

carmesí

crimson

carmesí

cramoisi

carmesí

cremisi

carmesí

Crimson

carmesí

Crimson

carmesí

Crimson

carmesí

Crimson

carmesí

ADJ & SMcrimson
Ejemplos ?
SANTARÉN (Dentro.) ¿Compran peines, afileres, trenzaderas de cabello, papeles de carmesí, orejeras, gargantillas, pebetes finos, pastillas, estoraque y menjüí, polvos para encarnar dientes, caraña, capey, anime, goma, aceite de canime, abanillos mondadientes, sangre de drago en palillos, dijes de alquimia y acero, quinta esencia de romero, jabón de manos, sebillos, franjas de oro milanés, listones, adobo en masa?
Atónito Amado, iba a preguntar qué era aquello; pero se encontró en una espléndida sala, colgada de terciopelo carmesí y baldosada de mármol rojo y negro, en donde vio sentados a una mesa y jugando al ajedrez a dos viejecitos, en quienes conoció a Bonoso y Serafina.
Con un limpio coselete, del sol envidia y espejo, con celada borgoñona sin cimera ni plumero, y con sus calzas de grana, y con su jubón eterno de raso carmesí, llega después de dejar dispuesto como caudillo el ataque, y como caudillo experto, el gran marqués de Pescara en su tordillo ligero.
Alceme lleno de enojo; y descorriendo las cortinas de terciopelo carmesí que ocultaban una ancha ventana, vi que esta se abría a seis pies de elevación, sobre un extenso jardín, en cuyo fondo divisábase una galería iluminada, cubierta de enredaderas, de donde venía la gozosa algazara.
La bandera de la Región de Murcia es rectangular y contiene cuatro castillos almenados en oro, en el ángulo superior izquierdo, distribuidos de dos en dos, y siete coronas reales en el ángulo inferior derecho, dispuestas en cuatro filas, con uno, tres, dos y un elementos, respectivamente; todo ello sobre fondo rojo carmesí o cartagena.
Sigue adelante el camino, cuando, detrás, el estruendo de un caballo que galopa oye resonar violento, y alcánzale a pocos pasos, en un cordobés overo, de sudor cubierta el anca, blanco de espumas el pecho, arrogante y decidido, un atildado mancebo vestido un rico tabardo de carmesí terciopelo, con castillos y leones de plata y oro cubierto, y un penacho rojo y jalde volando sobre el sombrero.
(65) Y aqui se cruzan suspiros, Y alli se truecan palabras, Allá se quedan con miedo Y acullá con esperanza Reconoce una su lazo Carmesí, y otra su banda, Uno recuerda un cintillo Y otro un cífra bordada.
Todos los Oficiales de Ejército desde la clase de Capitanes, vivos y efectivos inclusive arriba y de ningún modo los graduados usarán sobre el vestido, en la cintura, una faja de punto de ceda carmesí.
Y dos meses estuvo almorzando pechugas de faisán con vinos olorosos, y paseando por el jardín con su capa de armiño y su sombrero de plumas, hasta que un día vino un chambelán de casaca carmesí con botones de topacio, a decirle que la reina lo quería ver, sentada en su trono de oro.
La mañana de otoño era tan primorosa; el sol brillaba con tal dulzura, con el relucir pálido de un disco de oro acabado de bruñir; el aire tenía una elasticidad tan suave, y los matorrales estaban de tal modo engalanados con la maraña carmesí de las barbas de capuchino, que el paseíllo, lejos de molestar, era un tónico.
Falda de damasco verde con dibujos de aljófar, corpiño jalde, pañuelo de espumilla cruzado sobre los hombros y anudado al talle, vestía Estrellita del Alba. De blanca y calada seda traía las medias; los zapatos, de tafilete carmesí.
Venía cubierto el rostro con un tafetán carmesí; por las gargantas de los pies, que se descubrían, parecían dos carcajes (que así se llaman las manillas en arábigo), al parecer de puro oro; y en los brazos, que asimismo por una camisa de cendal delgado se descubrían o traslucían, traía otros carcajes de oro sembrados de muchas perlas; en resolución, en cuanto el traje, ella venía rica y gallardamente aderezada.