Ejemplos ?
Y aunque ocurra a veces que carecemos de términos para expresar todos estos cambios, vemos, no obstante, por la experiencia, que es siempre de absoluta necesidad que las cosas nazcan las unas de las otras y que a través de un medio pasen de la una a la otra.
EGEO Sin hijos seguimos por decreto de algún dios. MEDEA ¿Y estando casado vives sin tu esposa? EGEO No carecemos de tálamo conyugal. MEDEA ¿Y qué ha dicho Febo?
Pero hubo otras cosas que los hicieron grandes, y de que carecemos nosotros: en casa, la industria; fuera, el justo imperio y el ánimo libre en el dictaminar y exento de culpa y de pasión.
Gracias a Dios, no carecemos de amigos devotos dispuestos a condenarse en nuestro lugar mientras nosotros seguimos el viejo camino de la beatitud, del cual ellos se mantienen cortésmente alejados, sin duda para no entorpecernos el camino.
Existen en mi país 6 millones de analfabetos de 15 y más años de edad, 15 millones de adultos sin haber concluido la primaria y 7 millones que no terminaron la educación secundaria. Carecemos de estadísticas confiables en materia de analfabetos por desuso.
Damos a los sueños crédito de realidad porque en el estado de reposo carecemos de otras impresiones a las que compararlos, y nos hallamos desligados del mundo exterior.
También será muy del caso que nuestra diputación, con la mayor reserva, seduzca y atraiga de la España, algunos ofíciales extranjeros o nacionales, que sean de talento, o facultades en alguno de los ramos militares, fundidores o que posean algún arte de los que carecemos y nos son muy del caso, ofreciéndoles premios y distinciones e igualmente el viaje hasta esta América.
En esta ley ha habido tal mudanza que de cinco hasta veinte las tenemos, y una del Conde a veinte y tres alcanza. Dicen que de alabanza carecemos si una canción hacemos a un sujeto y más de quince estanzas le ponemos.
Pero en realidad, si se piensa el mundo como una totalidad y como una globalidad, si se concibe que no estamos ante un problema económico, sino que estamos ante un problema político, porque cuando carecemos de liderazgos que nos indiquen un camino cierto y concreto para superar una crisis económica de la magnitud que tiene el mundo, ya no estamos ante un problema de la economía ni de los economistas, estamos ante un problema de la política que no encuentra soluciones ni respuestas ni nuevos modelos para darle solución a estos problemas.
Obsérvese que una muy cara y dolorosa experiencia nos ha hecho ver prácticamente que es absolutamente necesario entre nosotros el sistema federal porque, entre otras razones de sólido poder, carecemos totalmente de elementos para un gobierno de unidad.
Equilibrados los presupuestos por medio de sabias medidas económicas: disminución de los derechos aduaneros, que a la larga, facilitando enormes introducciones duplicará la renta; supresión de los inútiles empleos, reorganización de los impuestos sobre bases científicas, economía de todo género; a los pocos años el país es rico y para resolver sus actuales problemas económicos, basta un esfuerzo de orden; llegará el día en que el actual déficit de los balances, sea un superávit que se transforme en carreteras, en ferrocarriles indispensables para el desarrollo de la industria, en puentes que crucen los ríos torrentosos, en todos los medios de comunicación de que carecemos hoy...
no pudo ser insensible a la razón de conveniencia pública, que se presentaba íntimamente unida a la causa del Rey; trató de fundar el aumento de los derechos reales sobre el aumento de los bienes que deben contribuirlos, y en el empeño de conciliar las ventajas del país con las de la real hacienda, ¿qué arbitrio más conveniente se pudo imaginar que abrir las puertas a los efectos de que carecemos, fomentando la exportación de los frutos que nos sobran y se hallan estancados?