Ejemplos ?
Era un muy grande artista en todas sus obras y había descubierto también las varias clases de cacao, las diferentes especies de algodón y las piedras preciosas, las turquesas genuinas, el coral, los caracoles, las múltiples variedades de plumas que las aves podían ofrecerlos.
Y, estando en sus caracoles y rodeos, llegaron dos hombres de buen talle y de mejor ropaje, y el uno dijo: ¡Vive Dios, que éste es Piedehierro, mi caballo, que ha pocos días que me le hurtaron en Antequera!
-Eso de jacer que tú te enteres bien de una cosa es pa mí más difícil que pintar un techo al temple -dijo el señor Curro; y al ver cómo el de los caracoles miraba con torva expresión al Tabarreroso que habíase echado a reír oyéndole, continuó con voz reposada.
-¿Y qué ha con conseguío con ponerle a su gachí, sin que ésta le haiga faltao, una alcancía en la carita gitana?, ¿y qué ha conseguío con poner al Carambuco goliendo a algodones fenicáos? -Pos aliviarse de la bilis -le repuso el de los Caracoles encogiéndose de hombros.
Cubrieron sus piernas con hojas de malva; pusiéronse corazas de verdes y hermosas acelgas, transformaron hábilmente en escudos unas hojas de col; tomaron a guisa de lanza sendos juncos, largos y punzantes; y cubrieron su cabeza con yelmos que eran conchas de tenues caracoles.
Pero en el jardín brotaban los rosales nuevos, y los nuevos caracoles se arrastraban dentro de sus casas y escupían al mundo, que no significaba nada para ellos.
Ni un día dejó de encaramarse al árbol, para contemplar el cestillo donde palpitaban las crías, bien ajenas de que eran presa declarada para aquel conquistador de ojos azules y cabellos rubios, que el aire peinaba en caracoles.
Casi estaba en cueritos: tan solamente llevaba de la cinta p'abajo un faldellín coposo di un jeme di ancho, di un trapo qui unas veces era di oro y otras veces era de plata, flequiao de por abajo y con unos caracoles y unas figuras de la pura perlería.
Con tan reducida fuerza, salió Losada de Mariara y llegó hasta la subida de Tepeyrama o loma de las Cocuisas, sin haber podido tomar lengua de ninguno de los naturales de aquellos valles, a quienes llamó del Miedo por el sospechoso abandono en que los encontró; mas apenas empezó a subir la cuesta oyó resonar los caracoles con que los indios tocaban la alarma por todas las montañas vecinas.
-Yo pago cinco ná más que por enterarme bien de lo que usté quiere decir -murmuró Juanico el de los Caracoles, poniendo en el anciano una mirada que no hablaba de modo muy lisonjero de sus dotes intelectuales.
También se encuentran invertebrados marinos como gastrópodos (caracoles) y los bivalvos los cuales se encuentran con foraminíferos microscópicos y algas.
Verás mil retorcidas caracoles, mil bucios istrïados, con señales y pintas de lustrosos arreboles: los unos del color de los corales, los otros de la luz que el sol represa en los pintados arcos celestiales, de varia operación, de varia empresa, despidiendo de sí como centellas, en rica mezcla de oro y de turquesa.