capuchino


También se encuentra en: Sinónimos.

capuchino, a

(Del ital. cappuccino.)
1. adj. RELIGIÓN De una orden religiosa que propugna una vuelta al espíritu franciscano primitivo.
2. s. RELIGIÓN Persona que es miembro de esta orden.
3. s. m. Café caliente mezclado con leche, que se distingue por su color claro y por la espuma de la leche con que se sirve.

capuchino, -na

  (del it. cappuccino)
adj.-s. catol. Díc. del religioso que pertenece a una rama de la orden franciscana, fundada en 1520 por Matteo Bascio o Bassi.
Díc. de la religiosa que pertenece a la rama de la orden franciscana, que adoptó la regla de santa Clara.
adj. Relativo a la orden de los capuchinos.

capuchino

(kapu't∫ino)
sustantivo masculino
1. culinario café con leche que se sirve con espuma espolvoreada con canela o chocolate capuchino con canela
2. zoología mono con una cabeza parecida a una capucha El capuchino es un mono muy agresivo.

capuchino, -na

(kapu't∫ino, -na)
abreviación
religioso, religiosa que promueve una vuelta al espíritu franciscano primitivo la iglesia de los monjes capuchinos
Sinónimos

capuchino

sustantivo masculino
caí (Argentina, Perú, Uruguay y Venezuela).
Traducciones

capuchino

Kapuziner

capuchino

capuchin

capuchino

cappuccino

capuchino

cappuccino

capuchino

Капучино

capuchino

cappuccino

capuchino

Cappuccino

capuchino

كابتشينو

capuchino

Cappuccino

capuchino

Капучино

capuchino

卡布奇诺

capuchino

卡布奇諾

capuchino

Cappuccino

capuchino

Cappuccino

capuchino

カプチーノ

capuchino

카푸치노

capuchino

Cappuccino

capuchino

SM
1. (Rel) → Capuchin
2. (LAm) (Zool) → Capuchin monkey
3. (= café) → cappuccino (coffee)
Ejemplos ?
El Padre Postas fue un capuchino famoso por sus predicaciones. Las anécdotas y graciosos dichos que de él se refieren, son innumerables.
Y por otra parte, créame usté, mi niño es un alma de Dios, mejor que el pan, incapaz de cualquier desacato. Con él irá usted más segura que con un padre capuchino.
Ahora mi voluntad flaqueaba, sentíame vencido y sólo quería abandonar el Palacio. Hallábame combatido por tales bascas, cuando entró Musarelo: -Mi Capitán, un padre capuchino desea hablaros.
Y del mar de su destino ya pronto a romper el dique, diz que al linde del camino de la vida, don Fadrique pidió aprisa un capuchino.
Ordenado aquél, vistió éste el hábito de lego capuchino; pero no se avino a dar a su superior tratamiento frailuno, y continuó llamándolo mi coronel.
A un lado del Campo Grande, en un balconcillo estrecho, el codo en el antepecho, sobre la mano la sien, un austero capuchino el campo está contemplando, la baja tierra mirando con religioso desdén.
Seméjase el capuchino a un ilustre prisionero, y semeja el caballero el vencedor capitán; mas el uno en su ventana en imperturbable vela, y el otro en su centinela, indiferentes están.
Con sus dudas así y con sus creencias, arrastraba el severo capuchino su vida entre recónditas dolencias, y dudaba tal vez de su destino.
n payo a confesarse a Madrid vino por ver si un reverendo capuchino, que de gran santidad fama tenía, de sus grandes pecados le absolvía.
-Se lo he dicho, Excelencia. Miré a Musarelo que permanecía ante mí con un gesto impasible y bufonesco: -¿Pues entonces qué pretende ese padre capuchino?
Y adelantándose le ofrecí un sillón. El capuchino rehusó sentarse, y sus barbas de plata se iluminaron con la sonrisa grave y humilde de los Santos.
-¡Así sea! El capuchino trazó en el aire una lenta bendición, y yo incliné la cabeza para recibirla. Cuando salió, confieso que no tuve ánimos de reír.