caprichoso

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caprichoso, a

1. adj./ s. Que tiene caprichos está muy caprichosa, no para de pedir cosas.
2. adj. Que se hace a capricho o arbitrariamente elección caprichosa.

caprichoso -sa o caprichudo -da

 
adj. Que obra por capricho y lo sigue con tenacidad.
Que se hace por capricho.
Antojadizo, inconstante.

caprichoso, -sa

(kapɾi'tʃoso, -sa)
abreviación
que actúa con tenacidad y sin razón niño caprichoso
Sinónimos

caprichoso

, caprichosa
adjetivo
caprichudo, antojadizo, fantasioso, mudable, veleidoso, voluble, versátil.
Caprichoso, caprichudo y antojadizo se dicen de las personas inconstantes y mudables en cuanto a gustos y deseos; fantasioso se aplica a la persona que desea constantemente aparentar más de lo que posee; en ese sentido es caprichoso: es una fantasiosa y ahora quiere una moto nueva; mudable, veleidoso, voluble y versátil se refieren a las personas inconstantes e inestables en carácter y acciones en general (no únicamente en deseos y gustos).
Traducciones

caprichoso

kapriziös, zickig

caprichoso

気まぐれ

caprichoso

ADJ
1. [persona] → capricious
2. [idea, novela, etc] → whimsical, fanciful

caprichoso-a

a. capricious; stubborn.
Ejemplos ?
Lectura tal es como amena conversación de sobremesa entre camaradas, paladeando á sorbos una taza de exquisito ca- racolillo y siguiendo las caprichosas espirales del hiuno de un riquísimo habano.
Las negras arcadas, las columnas y sus capiteles, las capillas profundas y brillantes de oro y plata, las galerías, las figuras sarracenas recortadas, los más delicados trazos de tan delicada escultura se dibujaban en aquella luz excesiva, como caprichosas figuras que se forman en un brasero al rojo.
Y todos los demás miraban con gesto irónico al viejo, que escuchaba impasible estas palabras, los ojos bajos, dibujando en la mesa con la ceniza de su cigarro figuras caprichosas.
Colonia rumorosa de insectos enreda y explota con insana codicia aquella Capua de mieles y perfumes; en tanto que las mariposas loquean en el aire, besan a sus hermanas vegetativas, ponen en juego sus cambiantes, y, como el anhelo humano, se largan voltarias, caprichosas, en pos de nuevos ideales.
Una guirnalda de aristoloquia colgaba sus anchas hojas verdes en forma de corazón de los salientes de la arquitectura como un arabesco natural, y junto a un estanque rodeado de plantas, un flamenco rosa se mantenía de pie sobre una pata, flor de plumas entre las flores naturales. Paneles con pinturas al fresco que representaban arquitecturas caprichosas o paisajes de fantasía decoraban los muros.
Un chorro de grisú encendido que brotaba de una grieta del techo esparcía una claridad de incendio en derredor del fantástico personaje, delante del cual la hulla lanzaba reflejos extraños y sus caprichosas facetas resplandecían como azabache pulimentado ante la llama azulada del temible gas.
Yo contemplo las llamas que se agitan, Cantando alegres con sus lenguas de oro, Móviles, caprichosas e intranquilas, En la negra y cercana chimenea Do el tuero brillador estalla en chispas.
Habrá que esperar otros siglos, otros millares de años, para que el nombre de los españoles consiga la victoria espiritual a que tiene derecho. ¿Qué más da? La justicia eterna no es una moda que cambia, según las variedades caprichosas. Es un más allá.
En el salón de los reinos, donde el trono de dos orbes, de oro y terciopelo, estriba en colosales leones, el rey está con las damas, la reina con los señores, y chocolate y conservas, y helados pasan en orden, en mancerinas de oro y en bandejas, cuyos bordes lucientes piedras adornan en caprichosas labores.
Como, al fin, era catalana, no le faltaba el necesario buen sentido para ocultar sus caprichosas ideas, algunas demasiado extravagantes, ante la mayor parte de sus relaciones sociales, que no podían servirle de público adecuado, por lo poco bachilleras que son las señoritas en España, y lo poco eruditos que son la mayor parte de los bachilleres.
Mire usté, pa que usté se desengañe lo vamos a ver ahora mismito; no digo yo aseparaos por el pozo medianero, en una grillera encerraos los dejaba yo a dambos y me diba a las Baleares. -Es que como las mujeres somos tan caprichosas...
Fuentes naturales brotan de la tierra y refrescan los bosques, cristalinos arroyos serpean por los montes de limoneros y naranjos, y dan savia a sus raíces; brazos de ríos en caprichosas ramificaciones se dilatan por los valles; pájaros de vistosos plumajes, y preciosas avesitas de melancólicos cantos son los habitantes de los bosques.