Ejemplos ?
Sólo el gobierno y sus agentes, desde lsa regiones del Ejecutivo, en el recinto del Congreso, en la prensa mercenaria, y todos los medios, se opusieron tenaz y caprichosamente á la amnistía que, á su pesar, llegó á decretarse por el concurso que supo aprovechar la inteligencia y patriótica oposición parlamentaria del 5º Congreso Constitucional.
La Silla del Buda, un tronco quemado por un rayo tan caprichosamente que en carbón había quedado esculpida la figura del solitario como si estuviera sobre un copo, estaba en una curva que describía el camino entrando al bosque.
Sólo dentro del coto cerrado que es la asociación civil, esas mismas inclinaciones producen el mejor resultado como ocurre con los árboles del bosque que, al tratar de quitarse unos a otros aire y sol, se fuerzan a buscarlos por encima de sí mismos y de este modo crecen erguidos; mientras que aquellos otros que se dan en libertad y aislamiento, extienden sus ramas caprichosamente y sus troncos enanos se encorvan y retuercen.
Y hay veces que quien paga 90 ó 100 pesos por un apartamento de dos cuartos, situado quizás en un lugar apartado de su trabajo, construido caprichosamente con el propósito de lucrar, tiene que envidiarle la suerte al campesino que aunque sea un bohío propio tiene, porque por aquel bohío no tiene que pagar absolutamente nada a nadie; lo construyó él en la medida de su fuerza y de sus conocimientos, y no tiene que pagar alquiler.
Por otra parte, como en la Constitución de la República no se permite el monopolio, salvo justificados casos de excepción, ahora, caprichosamente, se pretende adicionar un párrafo quinto al 28 constitucional para justificar el monopolio.
Por esto decimos que el apartado B del Artículo 123 constitucional coarta los derechos de contratación colectiva, de huelga y de organización sindical; pero a los trabajadores bancarios, cuyas relaciones laborales de modo natural corresponden al apartado A, se les quiere encajonar caprichosamente en el apartado B, y consecuentemente regir las mencionadas relaciones por la Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado, aun estando plenamente demostrado que no son trabajadores de los poderes de la Unión ni del gobierno del Distrito Federal, a cuyas relaciones de trabajo se refiere el susodicho apartado B.
Sus rubios cabellos caían en tirabuzones de un amplio sombrero de fieltro negro cargado de plumas blancas colocadas caprichosamente, y llevaba en la mano una fusta rematada en oro.
De ahí que la norma dentro de la cual debemos proseguir la cruzada nacional del progreso, será la del equilibrio cuidadoso entre los diversos factores de la producción, pues en el complejo de la vida social y económica no pueden destacarse ni subordinarse caprichosamente ninguno de su aspectos.
Las demás brisas soplan caprichosamente sobre el mar; unas dejándose caer en el ponto sombrío, azote terrible para los mortales, se precipitan en funesto vendaval y, unas veces en un lugar, otras en otro, con sus ráfagas destruyen las naves y hacen perecer a los navegantes.
En tanto que éstas permanecían recostadas aún al borde del agua con los ojos azules adormecidos aspirando con voluptuosidad del perfume de las flores y estremeciéndose ligeramente al contacto de la fresca brisa, aquéllas danzaban en vertiginosa ronda, entrelazando caprichosamente sus manos ,dejando caer atrás la cabeza con delicioso abandono e hiriendo el suelo con el pie en alternada cadencia.
Era el rey Azán un hombre feroz que se deleitaba ejecutando por sus propias manos los suplicios a que caprichosamente condenaba a sus esclavos.
Figúrese el lector el pedazo de esa línea más áspero e irregular, el más avanzado y expuesto a los furores y embestidas del Cantábrico; el de más extensos horizontes marinos; una docena de casucas dispersas y como arrojadas allí por el oleaje de una tempestad, en un repliegue del terreno menos indócil a los trabajos del cultivo; la casuca más vieja de todas ellas, sobre el punto más elevado de aquel perfil, casi en el vértice mismo del ángulo que está parte de la costa forma con la mar, y un ancho brazo de ella que se introduce en la tierra; al otro lado de este brazo, otra como barriada semejante a la primera; después, a derecha e izquierda, la línea prolongándose, hasta perderse de vista, y serpenteando caprichosamente...