caporal

caporal

(Del ital. caporale < capo, jefe.)
1. s. m. Jefe de un grupo de personas. capataz, encargado
2. AGRICULTURA Persona encargada del ganado que se emplea en la labranza.
3. Amér. MILITAR Cabo de escuadra.
4. Amér. GANADERÍA Capataz de una estancia ganadera.

caporal

(kapo'ɾal)
sustantivo masculino
1. agricultura persona a cargo del ganado de labranza El caporal araba la tierra.
2. persona encargada de una estancia ganadera El caporal daba órdenes a los peones.
3. persona que está a la cabeza de un grupo de gente el caporal de una tropa o escuadrón
Traducciones

caporal

caporal

caporal

SM (Mil) → corporal; (= jefe) → chief, leader (esp LAm) (= capataz) → foreman (on cattle ranch)
Ejemplos ?
Llamé al caporal y le pregunté por qué se iba a pagar a esa gente un trabajo que yo ignoraba y que, sobre todo, yo no había ordenado que se hiciese.
Cuando el conde consideró que su ahijado sabía ya lo suficiente para enmendarle una receta al mismo Hipócrates, lo volvió a la hacienda con el empleo de médico y boticario, asignándole cuarto fuera del galpón habitado por los demás esclavos, autorizándolo para vestir decentemente y a la moda, y permitiéndole que ocupara asiento en la mesa donde comían el mayordomo o administrador, gallego burdo como un alcornoque, el primer caporal, que era otro ídem fundido en el mismo molde, y el capellán, rechoncho fraile mercedario y con más cerviguillo que un berrendo de Bujama.
El fabricó lanzas y granadas de mano. El dijo discursos que dan calor y echan chispas, como decía un caporal de las haciendas. El declaró libres a los negros.
Luca Chiappe, caporal de escaleras, jovencito casi un púber, habiendo visto arder la pulpería de su padre, en la esquina de la calle, quería de todas formas llevar allí los bomberos y apagar el fuego.
Esto era gordo, muy gordo, en tiempos en que la sangre de la mayoría de los limeños no era roja o plebeya como hogaño, sino de añil subido Los satirizados pusieron el grito en el séptimo cielo de Mahoma, y aun hubo quien pretendiera encomendar el desagravio a fornido negro caporal de hacienda, el cual, armado de gruesa tranca de algarrobo, se comprometió a dejarla caer a plomo sobre las costillas del insolente autor, y seguir menudeando los garrotazos hasta verlo molido y como para las andas de la caridad.
Así: en lugar del maestro con el silabario, el caporal con la vara de membrillo; en vez del aula donde se desbroza la inteligencia, el canchón o patio donde se atrofia el cerebro al grado de convertirle en mero propulsor de evoluciones automáticas.
¿Hay algo más odioso que un niño vigilando a sus condiscípulos, que un sirviente haciendo el papel de mayordomo, que un jornalero desempeñando el oficio de caporal, que un presidiario convirtiéndose en guardián de sus compañeros?
-Ya no tengo ganas de llorar. Quiero irme, pero me detiene un temblor de ira. ¡Éste es Napoleón! Petit caporal. (Muy Messonnier). -¿Y vamos a seguir?
Éstos, aunque no sin murmurar por bajo, tuvieron que aceptar por comensal al flamante dotor; y en breve, ya fuese por la utilidad de servicios que éste les prestara librándolos en más de un atracón, o porque se les hizo simpático por la agudeza de su ingenio y distinción de modales, ello es que el capellán, mayordomo y caporal no podían pasar sin la sociedad del esclavo, a quien trataban como a íntimo amigo y de igual a igual.
Yo lo sabía perfectamente. El caporal había también registrado en la planilla esas tareas. Pero el sábado por la tarde, pasé, como quien no hace la cosa, por la caja a la hora del pago de las planillas semanales.
Aun cuando quien debiera autorizarlo era la Madre Superiora... Veamos qué tiene el valiente caporal. Sor Simona murmuró con severa cortesía de señora antigua: —Este caporal es el Marqués de Bradomín.
La sexta parte quedó en el servicio doméstico, y fue la menos desdichada; pero el resto pasó a las rudas faenas agrícolas, donde el látigo, esgrimido por feroz caporal, andaba a nalga qué quieres.