capitolino

capitolino, a

1. adj. Del capitolio.
2. s. m. ARTES DECORATIVAS Punta de piedra preciosa que se usa como adorno de ciertos objetos.

capitolino, -na

 
adj. Relativo al Capitolio.
m. Cada una de las puntas de piedras preciosas que adornan ciertos objetos.
Ejemplos ?
Como antes, obstruyeron la Ley y los tribunos impidieron el proceso de Volscio; pero los nuevos cuestores tenían mayor energía y mayor peso. Tito Quincio Capitolino, que había sido cónsul tres veces, fue cuestor con Marco Valerio, el hijo de Valerio y nieto de Voleso.
Mediante la formación de una coalición, se aseguró el rechazo de los dos Quincios, Capitolino y Cincinato, de su propio tío, Cayo Claudio, uno de los más firmes partidarios de la nobleza, y otros ciudadanos del mismo rango.
Tito Quincio Capitolino, que había sido tres veces cónsul, tras describir sus numerosas propias distinciones y las de su familia, afirmó que ni en la gens Quincia ni en el Estado romano existía tal ejemplo de mérito personal y valor juvenil.
Espurio Furio dijo que Ceso había sido enviado por Quincio Capitolino en su ayuda cuando estaba en dificultades, y que ninguna persona había hecho más para recuperar la fortuna de aquel día.
Tan difícil es observar moderación en defensa de la libertad, mientras cada hombre en presencia de la igualdad se levanta solamente para mantener a los demás bajo él, y por precaverse en exceso contra el miedo se hacen temibles, y al devolver las ofensas que se nos hacen las hacemos a los demás; de modo que no había alternativa entre hacer el mal y sufrirlo. Tito Quincio Capitolino y Agripa Furio fueron los siguientes cónsules elegidos, el primero por cuarta vez -446 a.C.-.
Tito Quincio Capitolino, un hombre muy difícil para cualquiera que pensase en una revolución, fue elegido cónsul por sexta vez, y Agripa Menenio, apodado Lanato, le fue asignado como colega -439 a.C.-.
Entonces Hortensio les respondió: "La plebe romana no verá a sus tribunos en tal situación; desisto de todas las acusaciones contra Cayo Sempronio, pues ha vencido, durante su mandato, al lograr ser tan querido por sus soldados." Así, plebeyos y patricios quedaron satisfechos por el leal afecto de los cuatro tribunos, y tanto más por la forma en que Hortensio había cedido a sus justas protestas. Los cónsules para el siguiente año fueron Numerio Fabio Vibulano y Tito Quincio Capitolino, el hijo de Capitolino -421 a.C.-.
¿Era el hombre al que consideraban casi como un dios, a quien, en todo caso, colocaban a la altura del Júpiter del Capitolio al darle el sobrenombre de Capitolino, iban a dejar que ese hombre pasase la vida encadenado y en la oscuridad, a merced del verdugo?
Los patricios se aseguraron la pretura para Espurio Furio, el hijo del viejo Camilo, y las dos edilidades para Gneo Quincio Capitolino y Publio Cornelio Escipión, miembros de su mismo orden.
El Senado nombró dos comisionados para llevar a cabo la construcción de este templo en un estilo acorde con la grandeza del pueblo romano, y se designó un lugar en la Ciudadela donde había estado la casa de Marco Manlio Capitolino.
A las fuerzas alistadas por los cónsules se añadió un cierto número de centuriones veteranos, expertos en la guerra, para completar el número de los que se perdieron en la última batalla. El dictador ordenó a Tito Quincio Capitolino y a Marco Fabio Vibulano que lo acompañaran como segundos al mando.
Estos tribunos fueron Tito Quincio Capitolino, Quinto Quincio Cincinato, Cayo Julio Julo (por segunda vez), Aulo Manlio, Lucio Furio Medulino (por tercera vez) y Marco Emilio Mamerco -405 a.C.-.