canoa


También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con canoa: canon, kayak

canoa

1. s. f. NÁUTICA Barca pequeña, estrecha y ligera, de remo o con motor, sin quilla y con la popa igual que la proa.
2. NÁUTICA Bote pequeño que llevan algunos barcos para uso del capitán o comandante.
3. Amér. AGRICULTURA, GANADERÍA Especie de artesa o cajón de forma oblonga que se utiliza para diferentes usos como para recoger mieles en los trapiches o dar de comer a los animales.
4. Amér. CONSTRUCCIÓN Cualquier especie de canal para conducir el agua.
5. Chile Vaina ancha y grande de los cocos de la palmera.

canoa

 
f. mar. Embarcación ligera, normalmente de una sola pieza, de remo o motor, de proa muy aguda y popa recta.
Bote ligero de algunos buques, gralte. para uso del capitán o comandante.
canoa automóvil La propulsada por motores de hélice sumergida.
Sombrero de canoa.

canoa

(ka'noa)
sustantivo femenino
náutica embarcación de remo estrecha y alargada canoa de madera
Sinónimos

canoa

sustantivo femenino
bote, almadía, chalupa.
Chalupa se emplea en las chinampas de México.
Traducciones

canoa

Kanu

canoa

kánoe

canoa

kano

canoa

kanootti

canoa

canoë

canoa

kanu

canoa

カヌー

canoa

카누

canoa

kano

canoa

kano

canoa

kajak

canoa

canoa

canoa

kanot

canoa

เรือแคนู

canoa

kano

canoa

canô

canoa

Кану

canoa

獨木舟

canoa

קאנו

canoa

SF
1. (gen) → canoe
canoa automóvilmotor boat, launch
canoa fuera bordaoutboard motorboat
2. (= porro) → joint
3. (LAm) (= conducto) → conduit, pipe; (= comedero) → feeding trough; [de gallinas] → chicken coop; [de palomas] → dovecot
Ejemplos ?
Así, pues, el objeto que del sueño nos muestra significa vestido negro (toilettes = tocador y vestido), o sea luto, y alude directamente a un fallecimiento. Por su otro extremo recuerda la canoa en que las tribus primitivas colocaban los cadáveres, abandonándolos en el mar.
Cuando fui a plancharlo, el sombrerero me explicó el motivo: la copa era escandalosa por lo alta, y las alas ridículas por lo estrechas... El sombrero de moda era de anchísimas alas y de copa tan baja, que no era digna de una verdadera canoa.
En las noches de verano pasaban horas enteras contemplando la claridad de la luna, y aquel movimiento de las aguas que se llama mar. De tiempo, en tiempo, se veía cruzar una canoa por la cristalina corriente, y perderse en los recodos de la costa.
El hombre conocía bastante bien su río, para no ignorar dónde se hallaba; pero en tal noche y bajo amenaza de lluvia, era muy distinto atracar entre tacuaras punzantes o pajonales podridos, que en su propio puertito. Y Subercasaux no iba solo en la canoa.
En lado alguno a que se volviera el rostro, se hallaba un poco de aire que respirar. Y en ese momento, claras y distintas, sonaban en la canoa algunas gotas.
En efecto, la canoa avanzaba ahora doblando las ramas, y dos o tres veces el remo de babor se había deslizado sobre un gajo sumergido.
El hombre, con sombría energía, pudo efectivamente llegar hasta el medio del río; pero allí sus manos dormidas dejaron caer la pala en la canoa, y tras un nuevo vómito —de sangre esta vez— dirigió una mirada al sol que ya trasponía el monte.
Y enseguida, consultando el memorándum, dijo: -Respecto a la ayuda pecuniaria que nos permita lanzar nuestra frágil canoa sobre el océano de las empresas, he vuelto a considerar detenidamente este punto importante del negocio, y me atrevo a proponer mis notas de mano, hechas (no necesito decirlo) en papel timbrado, como lo requieren varios actos del Parlamento relativos a estas garantías.
Al atardecer, sin embargo, su belleza sombría y calma cobra una majestad única. El sol había caído ya cuando el hombre, semitendido en el fondo de la canoa, tuvo un violento escalofrío.
¡Sí!, entre la podredumbre, al estrépito de las fiestas tunantescas, el chico vivió y pronto estuvo sano y en pie. Luego, llegaron después sus quince años. El tío Lucas había logrado, tras mil privaciones, comprar una canoa. Se hizo pescador.
La corriente baja con mucha fuerza, y trae tanta arena que las canales se obstruyen. Al salir de este rio para seguir la costa hacia el norte, hallamos tan poca agua que varamos con una canoa chica.
Con tres criollos de la Margarita y once vasallos de su madre se embarcó en una canoa y, siguiendo las costas, desembarcó en Chuspa, donde fue tan bien recibido durante su mansión; como sentido de los naturales a su partida.