canina

canina

s. f. Excremento de perro.

canina

 
f. Excremento de perro.
Traducciones

canina

SFdog dirt
Ejemplos ?
La especie tipo es: Agrostis canina L.;Etimología: Agrostis: nombre genérico que deriva de las palabras griegas: agron o agros = "campo o pastos" sin duda, una palabra raíz de "la agricultura", en referencia a su hábitat.;Especies: Las especies del género se listan en.;Híbrido intergenérico: Agrostis + Polypogon (×Agropogon P.Fourn.).
-Pos na, comadre, lo que me trae aquí es una canina que no veo, ¡camará!, como que hace veinte y cuatro horas que no sé lo que es probar la gracia de Dios.
Sólo quedan algunos restos, que dan señales, que son reliquias de la grandeza pasada; restos que un hábil cocinero arqueólogo pudiera restaurar, como ha restaurado Canina los antiguos monumentos de Roma.
Uno de ellos se revolcaba por el suelo y chillaba como un energúmeno. El perro, acosado por todos, le había dado un pequeño mordisco, motivando así la ira de las mujeres y la canina tragedia.
Ajustado completamente al compás de su vida, como un satélite a la órbita de su planeta, Troubert era para ella algo así como criatura intermedia entre los individuos de la especie humana y los de la raza canina...
l día era espléndido, primaveral, y la gente apiñada en el ómnibus, camino de los Viveros, iba del mejor humor posible, con el hambre canina que se despierta después de una mañana ajetreada, de emociones y aire libre.
A momentos Dío Fetente volvía a mí su rostro barbudo sobre la bufanda verde. Gruesas gotas de sudor corríanle por las mejillas sucias, y en sus ojos lastimeros brillaba una perfecta desesperación canina.
Vendiéronme a mí, mas con mala fortuna, pues caí en manos del más tirano y pérfido hombre que calentaba el sol en aquella isla; él era entonces gobernador o teniente general de aquella plaza, el cual me hizo todos los malos tratos que en el mundo se pueden imaginar y, sobre todo, me hacía andar ligero a pura hambre canina, jamás semejante de otros sufrida; bien quería darme libertad y franqueza mediando trescientos reales de a ocho, que yo no podía ni uno pagar; con cuyas miserias e inquietudes de espíritu caí en una muy peligrosa enfermedad.
Los niños tienen el olfato de la raza canina para los actos de quienes los dirigen: huelen admirablemente si se los quiere o se los tolera.
¡Dios me perdone!, pero cuentan que, anticipándose a un municipio de estos maravillosos tiempos, estuvo en un tumbo de dado que estableciera contribución canina, sin exceptuar de ella al perro de San Roque, ni al de Santo Domingo, ni al de San Lázaro, ni al de Santa Margarita que, según colijo, fueron santos aficionados a chuchos.
La escasez de perras en la aldea es uno de los males que más afligen a la raza canina del campo; por una selección interesada, en las alquerías se proscribe el sexo débil para la guarda de los ganados y de las casas; y al perro más valiente le cuesta una guerra de Troya el más pequeño favor amoroso, por la competencia segura de cien rivales.
una enfermedad cruel y casi desesperada; porque los que la padecen, aborrecen mas la medicina que la enfermedad. Es una como rabia canina que abrasa las entrañas, especialmente á los que arrastran hopalandas.