cancerbero


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cancerbero

1. s. m. MITOLOGÍA Perro de tres cabezas que guardaba las puertas del infierno, según la mitología griega.
2. Portero o vigilante de modales bruscos.
3. DEPORTES Jugador que ocupa la portería en el fútbol y la defiende para que no le marquen goles. guardamalla, guardameta, portero
NOTA: También se escribe: cerbero

cancerbero

 
m. fig.Portero o guarda severo e incorruptible o de bruscos modales.
dep. En fútbol, portero.

cancerbero

(kanθeɾ'βeɾo)
sustantivo masculino
1. perro mitológico de tres cabezas que cuida las puertas del infierno El Dante describe el cancerbero en la Divina Comedia.
2. deporte jugador que guarda la portería en el fútbol Gracias al cancerbero empataron el partido.
3. portero que tiene modales bruscos El cancerbero no deja pasar a quien no conoce.
Sinónimos

cancerbero

, cancerbera
sustantivo
1 (formal)portero, guardián.
2 (deportes) (formal)guardameta, arquero, portero.
Traducciones

cancerbero

cerbero

cancerbero

SM
1. (= guardameta) → goalkeeper
2. (Mit) el CancerberoCerberus
Ejemplos ?
En estos discos, Agujetas defendió el cante antiguo y la memoria oral, legados de los que, junto a pocos elegidos como Chocolate y La Paquera, se sentía cancerbero.
Buenos Aires, Argentina; 4 de febrero de 1994) fue un famoso arquero argentino de la década de 1970 y 1980. Durante su carrera fue un cancerbero innovador de voladas espectaculares y jugadas arriesgadas.
A comienzo de los 80 llegaron actores a su rescate como María Cánepa y Tito Noguera, antes que el terremoto de 1985 lo azotara con brutalidad. Luego llegó la compañía el Cancerbero con un exitoso Macbeth.
Los tres niños, entonces, atraviesan la puerta trampa custodiada por un cancerbero y se ven sometidos a diferentes pruebas hasta llegar a la recámara donde se encontraba la piedra.
En aquella hora que le oí aquello, me pareció abrirse la tierra y que vi el profundo del infierno y el cancerbero hambriento por tragarme.
Por darle gusto a este mismo amigo, que con imperio gobernaba mis acciones tanto como mis afectos, bajando al abismo, quise, a pesar del Cancerbero, robar a Plutón su esposa, que, aunque no logré el intento, no perdí por eso el lauro; que en los casos tan inciertos, conseguir, toca a la dicha, pero intentar, al esfuerzo.
Andrés, sino sus influencias, y es seguro que en un órden de cosas opuesto habría sido el centinela avanzado de la intolerancia, el seide de la rutina, el cancerbero de los aranceles y el carabinero de útiles y necesarias innovaciones.
El cancerbero ministerial le leía en los ojos al mísero provinciano (que lo era, y harto se le conocía en el acento) que venía sin más recomendaciones y sin más ánimos que otras veces; y en él desahogaba toda su soberbia y todo su despotismo vengándose de los desprecios de otros más valientes.
Como un cancerbero me examinó de pies a cabeza; después, satisfecho de comprobar hipotéticamente que yo no era un ladronzuelo, con una indulgencia que únicamente podía nacerle de la soberbia gorra azul con trancellín de oro sobre la visera, me dio permiso para entrar, dándome por toda indicación: —El ascensor, a la izquierda.
Quien deseaba salvar a su doméstico cancerbero tenía que vivir averiguando por el aguador de la casa cuándo era el día del bocadillo, al fin de mantener encerrado al ladrador.
Por nosotros, Escila, que cortó los canos cabellos a su padre, ciñe las caderas con una traílla rabiosa de perros; nosotros pusimos alas en los pies, sierpes en los cabellos, y condujimos vencedor al nieto de Abas, sobre alado corcel; nosotros dimos al gigante Ticio su enorme corpulencia, y sus tres bocas al Cancerbero erizado de víboras; dimos a Encélado los mil brazos con que arroja sus dardos, y forjamos los héroes sorprendidos por los cantos de una virgen hechicera.
En aquel aposento separado que se ofrece al curioso forastero, o a la pareja a quien amor vedado está por un celoso cancerbero, en aquel aposento decorado con lujo no, mas sí con limpio esmero, es, oh Fernando, donde yo me instalo, y al estilo flamenco me regalo.